lunes, 9 de febrero de 2015

El gobierno de Danilo Medina se burla de la Constitución y a las leyes dominicanas.

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 El palo de la Gata

Por Manuel NÚÑEZ Asencio

Cuando,  estando lo más quitado de bulla, alguien nos entierra una estocada o una puñalada trapera,  decimos que nos han dado el palo de la gata.  La acepción de esta locución en El Diccionario del español dominicano (ADL, 2014) es la de recibir “un perjuicio extraordinario moral o material”.  La de sentirnos brutalmente apaleados.
El 2 de febrero, al acostarse las palomas, cuando constitucionalmente habían concluido los efectos de la ley 169/14 que tanto estrago a hecho, el Pleno de la Junta Central Electoral proclamó “que sean acreditados como dominicanos los hijos de extranjeros no residentes, declarados cuando eran menores de edad, aún en el caso que se comprobara fraude”. La decisión del organismo se hace efectiva al avalar el acta 30-2014  de la Comisión de Oficialías Civiles, reunida el 17 de diciembre del 2014.
Según los magistrados, estas disposiciones deben ser adoptadas porque es un mandato que le ordena la Ley 169/14, que no está sujeto a deliberaciones ni a las preferencias personales de los oficiales civiles.
En su cuenta de Twiter , el magistrado José Ángel Aquino, adepto de las
Jose Ángel Aquino Rodríguez
posiciones de las ONG pro haitianas, da el campanazo a  todos sus relacionados: “No importa si es una declaración oportuna o tardía, ya que ese fraude no puede ser imputado al menor, conforme al artículo 3 de la Ley 169-14.
Desde el decreto 327/13, pasando por la Ley 169/14  hasta el decreto 250/14, habíamos llegado a una circunstancia de acoso de las fronteras  de la nación.  Del 2013 al 2014, en solo un año se aplicó una dinámica  de desintegración de las fronteras  jurídicas y territoriales.
1.    Todo ilegal que se acoja al Registro del Plan de Regularización se le concedió 18 meses de residencia;
2.   Los enfermos y personas en condiciones vulnerables serán regularizados preferentemente y no podrán ser deportados en ningún caso mientras dure su convalecencia (art. 30 y art. 32)
3.   En caso de que el funcionario del Estado considere de que el extranjero que desea radicarse en el país no califica para ser residente, la denegación podrá ser impugnada por el extranjero, mediante un recurso legal de reconsideración.

4.   Durante los períodos de aplicación de todos estos mecanismos las deportaciones quedan absolutamente prohibidas (art. 37).
Muy rápidamente nos hallamos ante el nudo gordiano de la Ley 169/14. Por un lado,  se concibió como un proyecto de naturalización
Haitianos buscando documentos
de todos los extranjeros que hayan obtenido documentación del Estado; y por otro, un proyecto de regularización masiva, sin importar la categoría migratoria y las necesidades del país. La Red Nacional por la Soberanía y otros grupos de dominicanos interpusieron un recurso de inconstitucionalidad en junio del 2014, solicitando a su vez medidas cautelares para evitar los daños que podría generarle a la nación la aplicación de estas disposiciones, que demuelen radicalmente la Sentencia 168/13  del Tribunal Constitucional  y que dejan a los cuerpos de seguridad del Estado totalmente indefensos ante la avalancha de indocumentados que penetran todos los días por la frontera terrestre dominicana.

Esas eran las circunstancias, al momento de producirse la declaración del Pleno de la Junta Central Electoral del 2 de febrero de los corrientes. El organismo no había sido contaminado por el principio disolvente de la legislación del Estado. Se mantenían en pie las normas que protegen la soberanía,  a pesar de las  salvas de insultos nauseabundos  capitaneados por el Centro Bono, Reconocido y otros grupos. Las competencias de la Junta Central Electoral no se hallaban formalmente intervenidas; pero para  todos, para el Centro Kennedy como para el Centro Bono, quedaba claro que es, en la Junta Central Electoral, donde se corta el bacalao.

No es este un triunfo contra los patriotas, contra los nacionalista como suelen celebrar los traidores. Es una victoria del poder extranjeros y de sus peones locales contra el  proyecto de nación que representamos los dominicanos; el proyecto de independencia de Haití que dirigió  el Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte.
Poco le importa a estos  hombres, alejados de la grandeza de la historia,  las consecuencias de  esa obediencia debida a un mandato antijurídico, anticonstitucional. Nadie está obligado a cometer un crimen contra la nación en nombre de una obediencia jerárquica.
La ley 169/14,  inconstitucional por partida doble
a)  El proceso de construcción de la Ley
El  proyecto de ley  de “Naturalización de régimen especial  de personas inscritas irregularmente en el Registro Civil” fue la última Reforma realizada por la Asamblea Nacional Revisora  a la Constitución de la República en el mes del mayo del 2014.  Inmediatamente fue promulgada por el Poder Ejecutivo
como  Ley 169/14, la Red Nacional por la Soberanía y otras organizaciones interpusieron un recurso de inconstitucionalidad por ante el Tribunal Constitucional, basado en lo siguiente:
1.    El proceso de construcción de esa Ley fue inconstitucional. Tal como establece el Art.272 cualquier reforma al régimen de nacionalidad y extranjería se halla sujeto a un referéndum aprobatorio.
Artículo 272.- Referendo aprobatorio. Cuando la reforma verse sobre derechos, garantías fundamentales y deberes, el ordenamiento territorial y municipal, el régimen de nacionalidad, ciudadanía y extranjería, el régimen de la moneda, y sobre los procedimientos de reforma instituidos en esta Constitución, requerirá de la ratificación de la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas con derecho electoral, en referendo aprobatorio convocado al efecto por la Junta Central Electoral, una vez votada y aprobada por la Asamblea Nacional Revisora
Dicho esto, la aprobación de esta Ley por parte del Congreso Nacional adolece de dos grandes defectos:
1.    El Poder Legislativo  suplantó al pueblo dominicano en las competencias que le acuerda la Constitución del 2010.
2.    Según la Constitución vigente la única forma de modificar el Régimen de Extranjería y de ciudadanía es mediante el referendo aprobatorio, con la participación de toda la población.
3.   En consecuencia,  el proceso de construcción de la Ley 169/14 se realizó contraviniendo la Constitución. Su aprobación  resulta nula, conforme al art. 6, que establece la supremacía de la Constitución sobre todas las normas, leyes y actos del Estado, y conforme al artículo 73 que niega la validez de normas o leyes que subviertan el orden constitucional. La soberanía nacional pertenece al pueblo que la ejerce mediante sus representantes  y por vía del referéndum. No pueden en ningún caso, los honorables legisladores, suprimirle al pueblo el ejercicio de un derecho que le consagra la propia Carta Magna.

b)  El contenido de la Ley
La Ley 169/14 desintegra brutalmente la Sentencia 168/13 del Tribunal Constitucional que establece que los descendientes de extranjeros no residentes no se benefician de la nacionalidad por haber nacido en el territorio ( jus solis).
El Art. 1 de esa Ley  establece un régimen especial para los hijos de extranjeros no residentes legales inscritos en el Registro Civil con documentos no reconocidos por las normas vigentes establecidas por la Constitución. Nos pone delante de una violación flagrante de la propia Constitución; aprueba algo que la Constitución prohíbe.
 En el literal b) del artículo de marras,  se incluye a “los hijos de extranjeros en situación irregular nacidos en la República Dominicana y que no figuren en el Registro Civil”.
La Ley establece dos procesos distintos.

1.    La Regularización que consiste en “acreditar” como dominicanos a todos los hijos de extranjeros no residentes, basándose en
Quieren ser dominicanos...
documentos no reconocidos por las normas vigentes al momento de su inscripción. La Ley manda la Junta Central Electoral a violar la Constitución:
La Junta Central Electoral procederá a regularizar y/o transcribir en los libros de Registro Civil, libre de todo trámite administrativo a cargo de los beneficiarios, las actas de las personas que se encuentran en la situación establecida en el literal a) del artículo anterior (se refiere al artículo 1)Subsanada la referida irregularidad en virtud de esta ley la Junta Central Electoral los acreditara como nacionales dominicanos.”
En términos generales, la Junta Central Electoral no tiene facultades para otorgarle la nacionalidad a ningún ciudadano.
2.   La naturalización  concebida para  los hijos de extranjeros irregulares  que no figuran en el Registro Civil, se contempla omitiendo la constancia de quiénes son sus padres, demoliendo todos los preceptos constituciones y las exigencias vigentes para los dominicanos por origen y por derecho. La compasión por los extranjeros ilegales llega a tales niveles que se convierte en discriminación abierta y brutal contra los propios dominicanos.
Toda la documentación de esas poblaciones se halla plagadas de fraudes, suplantaciones de identidad, declaraciones tardías, realizadas por padres falsos y otras ocurrencias delictivas, el Art. 3 de la Ley 169/14 nos dice que si esos hechos no son imputables al beneficiario, éste podrá  naturalizarse  con apellidos y nombres falsos. Es ésta una de las mayores burlas a la Constitución y a las leyes dominicanas.

La aplicación  de este atropello jurídico comenzó suplantando integrantemente las facultades de la Junta Central Electoral y la Dirección General de Migración.

El decreto 250/14 creó una nueva Dirección General  (Art. 6 y 7) bajo el mando directo del Ministerio de lo Interior y Policía que suplantaba  las funciones de la Junta Central Electoral en todo lo relativo a la población haitiana; esparcieron oficinas por todas las provincias; comenzaron a regularizar directamente, depositando a posteriori  los datos  en la Junta Central Electoral, y a inscribir, sin importar las categorías migratorias establecidas por la Ley a las personas que, transcurridos dos años, optarían por la nacionalidad dominicana por naturalización.

Muchas vueltas ha dado el florón. Ahora está en manos de los oficiales del Registro Civil. ¿Están los oficiales civiles obligados por la ley 169/14 a quebrantar la Constitución, a omitirle a esa
Suplantación de cedula y documentos
población extranjera todos los procedimientos que durante años les han exigidos a los dominicanos y a reconocerle documentos falsos como identidades verdaderas?

Para todos los que han participado en el entierro de los principios superiores que ordenan la existencia del Estado dominicano, para los que concibieron, escribieron y promovieron esta traición, para los que, en nombre del poder que el pueblo les dio en las urnas, lo suplantaron, y actuaron en contra de sus intereses; y, finalmente, para los que, en cada una de las oficialías civiles aplicaron estas medidas, para todos ellos la Constitución no  es  más que un pedazo de  papel.

¿Qué dirá  acerca de esta época triste un historiador del porvenir sobre los hombres que habían tomado el mando de esta sociedad en los albores del siglo XXI? Imagino que escribirá que,  además,  de  la indolencia, la haraganería, las supersticiones, la incompetencia,   falta de planes, la corrupción, vicio que viene desde los remotísimos tiempos de Cuca y Rotetán, la indisciplina, las conversaciones sin sustancia, la impuntualidad, estos hombres sentían vergüenza para defender la soberanía de su país; les faltaba el amor a su tierra.

Ese amor del que nos habla José Martí

El amor, madre, a la patria
no es el amor ridículo a la tierra,
ni a la yerba que pisan nuestras plantas;
Es el odio invencible a quien la oprime,
es el rencor eterno a quien la ataca”


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viernes, 6 de febrero de 2015

Dice Juan Pablo Duarte fue apegado al estado de derecho


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Magistrado Wilson Gómez destaca necesidad de promover los símbolos patrios


El magistrado Wilson Gómez Ramírez, juez del Tribunal Constitucional
Wilson Gómez Ramírez
afirmó que en la sociedad dominicana ha habido una confusión con respecto a venerar, respetar y rendir tributo a los símbolos de la patria, debido a que a mucha gente le pareció luego de caída la tiranía trujillista como que era continuar con conductas que eran asumidas por ese proceso difícil que vivió la república, cuando todo era a base de imposiciones.

“Yo creo que hasta el día de hoy se confundieron muchas cosas y hasta el día de hoy estamos pagando las consecuencias de una especie de indisciplina social colectiva, a partir de creer que todo lo que es regla y lo que es orden es tiranía, hay esa confusión, cuando una persona asume actitudes rectas y de exigencia fácilmente la gente le endilga que es un Trujillo”, expresó el magistrado

Gómez Ramírez manifestó que confunden una cosa con otra, y que lo cierto es que la disciplina es de todos los países, y que los países más democráticos se desarrollan sobre la base de un orden y una disciplina,

El vicepresidente del Instituto Duartiano y juez del Tribunal Constitucional, recordó que Juan Pablo Duarte cuando concibe su proyecto de constitución o proyecto de ley fundamental, él precisamente basa esa constitución en el respeto a sus cánones y particularmente en el imperio de la ley, y dijo que todo gobernante y todo gobernado tiene que actuar sujeto a la ley, que nadie está por encima de la ley.

El doctor Wilson Gómez Ramírez externó sus consideraciones al ser entrevistado en el programa “Dejando Huellas”, que produce Onorio Montás, por una cadena de radio teniendo como emisora matriz a Radio Popular y retrasmitido en Hato Mayor, Azua, Santiago, San Juan de la Maguana y Elías Piña

Expresó que el patricio “era muy apegado al estado de derecho que no es más que eso, el cumplimento de la ley y el respeto a la autoridad legítima, y Duarte era reiterativo en eso, de los símbolos de la patria ocurre que, luego que se produjeron algunas acciones alrededor del Ministerio de Educación, como los cambios curriculares y la sacada del ámbito curricular de la materia Moral y Cívica”, dijo el también vicepresidente del Instituto Duartiano.

Dijo que además de la influencia de la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo Molina en el comportamiento de la sociedad con relación a los símbolos patrios, también había grupos foráneos que incidían en los programas y los currículos escolares que, sin duda, trabajaron de manera deliberada con el interés de sacar de la gente la actitud patriótica y la defensa a lo nacional.

Gómez Ramírez manifestó que después de la Revolución de abril de 1965 fue cuando se pronunció más ese esfuerzo, y todo eso fue una política, como fue una política también el daño que se produjo a determinadas barriadas de la capital con la droga, ósea realmente eso fue un despropósito y se consiguió en cierto modo, eran los llamados antivalores que se manifestaron muy abiertamente.

 “La verdad es que por suerte, en los últimos años, el Mes de la Patria se ha vuelto, poco a poco, una especie de actividades importantes patrióticas que mueven a instituciones y a personas a estar alrededor de esos valores”, dijo el magistrado del TC.

Dijo que eso, independientemente de que por suerte las escuelas, aun cuando no estaba la materia moral y cívica en el currículo, algunos profesores, estudiantes, padres y amigos de la escuela, se mantenían atentos para mantener unos cultos patrióticos y eso ha permitido en el tiempo que las escuelas mantengan como uso común la interpretación del canto patrio al inicio de las labores en la tanda matutina.

Recordó que también se realizan trabajos interesantes de investigación que hace que los jóvenes se pongan en contacto con la figura de Duarte, con los símbolos de la patria, y otros.

Indicó que ciertamente, no se explica por qué la renuencia de las propias personas y empresarios para cumplir la ley, “por ejemplo, hay
Wilson Gómez Ramírez
una disposición legal del año 2001, que establece la obligatoriedad de que los impresores de mascotas y cuadernos coloquen en portada y en contraportada una biografía de un pro hombre de la patria o un símbolo patrio, verdad, para que el estudiante la contacte, de la misma manera que nosotros en nuestra época contactábamos las tablas, las multiplicaciones, los decimales que se ponían en las portadas y contraportadas”.

El juez del Tribunal Constitucional dijo que ha habido una renuencia tal que para supuestamente cumplir con el voto de la ley ponen un recuadrito pequeñito con un escudo casi imperceptible y un porcentaje altísimo, más de un 90 %, o ponen un jugador de béisbol, o de básquet, o de futbol americano, o una mujer, o una moto, en fin, renuncian a la obligatoriedad de destacar los símbolos patrios, esos comportamientos, uno no los entiende, pero son comportamientos personales.

lunes, 2 de febrero de 2015

La descomposición de la sociedad haitiana ha tocado fondo

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El menosprecio de la Información

        
Por Manuel Núñez Asencio

¿ Qué es un Estado fallido? Los grandes medios de prensa y las revistas internacionales han divulgado el diagnóstico realizado por la prestigiosa revista Foreing Policy, que, califica a Haití como un Estado fallido. Este enfoque se halla sustentado en el hecho de que los tres componentes básicos de ese Estado  el territorio, el Gobierno y la población han entrado en un deplorable período de decadencia. Los autores del informe escoltan con datos irrebatibles esa afirmación, e incluso suelen enriquecerla que nuevos informes igualmente sombríos.
Los doce indicadores seleccionados por Foreing Policy se comprueban  sobradamente en el territorio haitiano:

1.   Una presión demográfico insostenible;
2.   Desplazamiento masivo de refugiados y desplazados;
3.   Ciclo de violencias en varias comunidades;
4.   Emigración crónica y sostenida de las poblaciones;
5.   Decrecimiento económico
6.   Desigualdades económicas extremas entre las poblaciones del país;
7.   Criminalización y deslegitimación del Estado;
8.   Deterioro de todos los servicios públicos;
9.   Violaciones generalizadas de los derechoso humanos;
10.        Desestructuración de los aparatos del Estado;
11.        Fragmentación de las clases dirigentes del país;
12.         Intervención en su soberanía de otras potencias;
La pregunta que cabe hacerse es, ¿para qué sirve toda esa información?. En lugar de fundamentar sus actuaciones, la política exterior y el comportamiento que debemos seguir con el Estado vecino en la información de que disponen todas las agencias internacionales, las cancillerías más influyentes del mundo y los grandes organismos de seguridad, actuamos pisoteando nuestros intereses, dándole la espalda al país . El menosprecio que manifiestan el Gobierno
dominicano, los dirigentes empresariales y los medios de la prensa contribuye a echar al ruedo ideas contrarias a la realidad desoladora que todo el mundo puede observar en la nación vecina. La gran desgracia nuestra ha sido no haber afrontado la liquidación del medio ambiente, ni la expansión demográfica de las poblaciones del Estado vecino y las fatales consecuencias de su colapso social.
Tres factores fundamentales enfrentan nuestra soberanía
·      La destrucción del medio ambiente
Haití consume cada año seis millones de metros cúbico de madera para resolver su falta de viviendas y, sobre todo, para fabricar el  carbón   de sus necesidades alimentarias. Hasta ahora
ni las políticas emprendidas por la Comunidad Internacional, ni las llevadas a cabo por las ONG  y  por las autoridades haitianas se han propuestom seriamente,  contrarrestar una catástrofe medioambiental,  que, según los cálculos de la FAO, devora  el 4% anual  de la escasísima superficie boscosa que aún le queda a ese país.  En el 2003 “ la superficie boscosa se estima en 1,8% del territorio haitiano, es decir, 49.608  hectáreas “ ( Haiti, germes d´espoir, Roma, Cumbre de la FAO, 2008, pág. 24) . La erosión, las sequías devastadoras ,  han disminuido brutalmente los recursos hídricos.  La muerte de territorio lleva a una extinción de la agricultura y a una colosal mudanza de pueblos haitianos hacia la República Dominicana, donde reproducen,  fatalmente,  la depredación que ha liquidado su territorio.
·      La amenaza demográfica
La incapacidad de ese territorio devastado para sustentar y contener a más de diez millones de haitianos, que,  empujados  a la inseguridad alimentaria,  se transforman ferozmente en una  amenaza a la paz y a la tranquilidad de los dominicanos, que compartimos con esa nación una frontera intra insular.  Para que podamos calibrar las
magnitudes de los desafíos que tenemos que afrontar, examinemos comparativamente las proporciones demográficas de esta población con el resto del continente. La densidad de población haitiana de 340h/km2 supera  de manera abrumadora  la de toda América de Sur, calculada globalmente en  24h/km2;  la de América Central estimada en  89h/km2;   la de Estados Unidos contabilizada en  34h/km2; la México  que alcanza  60h/km2;  y la de Canadá, que se estima en  4h/km2,. Digamos  de paso,  que esta nación casi duplica a su vecina, la República Dominicana.  Se trata de la población que padece los mayores niveles de desempleo del hemisferio (70%);  78% de la población vive con menos de 2 dólares, mayoritariamente analfabeta; sólo el 10% tiene conexión  al servicio eléctrico, y menos de la mitad tiene acceso al agua potable. En toda esa población se observa una prevalencia de la malaria, la tuberculosis, la hepatitis, el SIDA, cólera y para conjurar esa catastrófica circunstancia cuenta apenas  con 1.392 médicos (  Rapport de la carte sanitaire, Puerto Principe, MSSP, 2011). Con semejantes características resulta casi imposible que esa población pueda transfomarse en un factor de riqueza.
·      Un gobierno desestructurado
El Gobierno  no puede  llevar a cabo las misiones del Estado; no tiene capacidad para proveer a la población de los servicios básicos de salud, educación, seguridad, infraestructuras.  Carece de estructuras ( policía, Ejército) para constituirse en un polo de autoridad. Sin legitimidad para ejercer plenamente la soberanía, el presidente fue electo por una minoría que poseía papeles de identidad.  Carece de recursos  para  solventar los gastos del Estado; vive de la ayuda internacional; no tiene instituciones en qué apoyarse.
.1. El ataque al  turismo  dominicano
1.   .  El  9 de  mayo del 2014,  el Ministerio de Turismo de  República Dominicana firmó un memorándum de desarrollo común del turismo en  ambas naciones. Inmediatamente,  comenzó a promoverse a la República Dominicana conjuntamente con Haití en las ofertas turísticas.  Poco después se vislumbra una alianza entre grupos haitianos y el Grupo Punta Cana. La Bolsa Turística inicia los  viajes de crucero entre Puerto Plata y Cabo Haitiano, compartiendo las excursiones. Ni las autoridades dominicanas ni los grupos empresariales ni la Prensa escudriñaron los riesgos que traían consigo esa decisión
a)   Al  hacer figurar a los dos países como un destino conjunto, estaremos a merced de los remezones de la vida haitiana. Cuando suenen dos tiros en Leogane,  no habrá un turista en  Punta Cana. La imagen turística del país será rehén de las pobladas y trifulcas  y de la inestabilidad que pueda perturbar la vida política haitiana.
b)   ¿ Qué sentido tiene que llevemos nuestras expediciones de turistas  a un territorio, donde escasea el agua potable;
abundan las enfermedades;  y pululan bandas de forajidos, una circunstancias muy semejante a la piratería que se ha enseñoreado en Somalia?
c)   Ante el primer acontecimiento de esa política suicida, la reacción ha sido desconcertante y  de alarma social. Un periódico de Montreal ( Canadá) dio a la estampa la noticia de que había brotes  de “ Malaria en Punta Cana” ( Journal de Montreal, 1/2/15). El Presidente del Grupo, don Frank Rainieri, tronó  en contra de la publicación canadiense y amenazó  con demandas judiciales. Esas declaraciones  altisonantes fueron redobladas por las declaraciones de  los miembros de ASONAHORES y por el comunicado  del Ministerio de Salud Pública .
d)   ¿Qué ocurrió? ¿ Se trata, como se ha especulado de una conspiración contra el turismo dominicano? ¿ Es, en verdad, un golpe bajo de los competidores y adversarios turísticos de nuestro país? Son muchas las  conjeturas que se han fraguado para explicar esta publicación.         En el mes de diciembre, dos turistas canadienses llegaron a la provincia de Quebec, infectados de malaria después haber pasado sus vacaciones en Punta Cana. La experticia fue realizada por el Instituto Nacional de Salud Publica de Quebec (INSPQ) y por el  director del Hospital de la Universidad de Montreal.,  Jean Vincellette, dos instituciones  prestigiosas.
e)    Conjuntamente con la población haitiana, hemos implantado en esos enclaves sus enfermedades endémicas: la filaria, la hepatitis, la tuberculosis,  la malaria, el SIDA, el cólera, el dengue. .  La cepa haitiana de la  malaria corresponde a la plasmodium falciparum , la más letal de todas las variedades, y una altísima proporción de la población haitiana ; es endémica en un 18% . Fue ésa la que  contagió a los canadienses que vacacionaban en Punta Cana. Si las estadísticas sanitarias  no se equivocan,  se halla presente en Verón, en Bávaro, en Punta Cana y en todos los asentamientos de haitianos. Queda rotundamente demostrado que esta importación de enfermedades del país más insalubre del continente, es la mayor amenaza al turismo de la República Dominicana.
La depredación
a)   Las poblaciones haitianas implantadas en los parques nacionales a desforestan y desmontan  la Sierra del Bahoruco, las montañas de Neiba, las  alturas de Puerto Escondido,  llevan a término  una brutal carbonización
del bosque dominicano. En sólo un año, se han capturado en las provincias fronterizas más de veinte mil sacos de carbón; han sido asesinados muchos guardias forestales, y el contrabando no disminuye.
b)             La descomposición de la sociedad haitiana ha tocado fondo. En todas las provincias fronterizas nos hallamos ante el espectáculo del pillaje de los cultivos y las cosechas;  el robo de ganado y de aves de corral;  el secuestro de personas;   el asalto de las patanas y  contenedores  y, en el peor de los casos,  el asesinatos  de los choferes. Son las formas de supervivencia de poblaciones que han perdido toda esperanza, ¿ quién puede asegurar que los turistas llevados por las expediciones de cruceros destinados a nuestro país, no sean  desvalijados y sometidos a los peores atropellos? ¿ Quién puede garantizar las vidas de los camioneros que llevan grandes cantidades de mercaderías y bienes a ese país? Nadie. Cerrar los ojos ante los peligros que nos plantean  la depredación y el pillaje, es desconectarse de la realidad. Abandonar el compromiso con el país y renunciar a la obligación y   la responsabilidad de defenderlo Me pregunto. ¿ Que otras cosas deben ocurrir para que  los dominicanos que aún aman su patria despierten y tomen las riendas de su destino?