lunes, 27 de enero de 2014

Y no saber adónde vamos, ni de dónde venimos


En la isla de La Española, compartida por dos Estados, 
se desarrollan hoy dos proyectos fundamentalmente distintos.
Se ha desplegado en el teatro internacional, la voluntad de Haití y 
de los socios de las ONG de imponer un proyecto fusionista.

  

Por Manuel NÚÑEZ Asencio


       Desde hace algunos meses, hemos recibido una salva de insultos zafios procedentes de las ONG pro haitianas  que se han ´propuesto desacreditar la aplicación de la Constitución y las leyes. A esa campaña internacional que no ha tenido treguas, se ha sumado el Estado haitiano con todos sus embajadores, sus Ministros, sus cabilderos e incluso su Presidente. La bullaranga de las insidiosas maniobras ha seducido a los Gobiernos del Caribe. El CARICOM, Venezuela, Cuba se han convertido en caja de resonancia  del propósito de criminalizar el ejercicio de la soberanía dominicana. El Gobierno dominicano se enfrenta, sin saberlo, a una guerra relámpago. Una blitzkrieg  en todos los frentes en el político, en el diplomático, en el mediático, en el económico. Sus consejeros palaciegos le sugieren que se convierta en instrumento del poder extranjero, que dirija sus poderosísimas cañoneras contra la decisión del Tribunal Constitucional. ¿Qué hará el Gobierno? , ¿Se convertirá en la quinta columna del Estado haitiano y de sus aliados extranjeros?  ¿Le dará la espalda al pueblo que está obligado a defender? ¿El porvenir de la República Dominicana se halla determinado por las decisiones que ya ha tomado el Estado haitiano y sus aliados? Tal como acaece en “Lo Fatal” del gran  Rubén Darío, no sabemos adónde vamos ni de dónde venimos.

En la isla de La Española, compartida por dos Estados, se desarrollan hoy dos proyectos fundamentalmente distintos.
Se ha desplegado en el teatro internacional, la voluntad de Haití y de los socios de las ONG de imponer un proyecto fusionista. Que lleva diversos componentes:

 1. Creación de una minoría nacional de haitianos con papeles dominicanos, que se conviertan en la plataforma de una colonización masiva;

2. Traspasarnos sus grandes problemas sanitarios, laborales, educativos, sociales que liquide nuestros logros sociales.

3. Pasarnos el rodillo del intervencionismo internacional que elimine nuestra capacidad de autodeterminación. Toda esta extraordinaria campaña se ha llevado a cabo con el apoyo de las ONG, organismos para estatales, que se han fraguado como mecanismos de presión interior para sabotear el ejercicio interno del Estado, por los lobby pagados por Haití; son los cabilderos pagados en los Estados Unidos los que han fraguado la destrucción  de la imagen internacional de la República Dominicana.

           En contraste con este plan,  se desarrolla  el propósito de los dominicanos de cada uno de los pueblos que habita en La Española viva independiente, según su modelo de cultura. Nosotros nos hemos centrado en la política de la no intervención. Esta guerra invisible que se desarrolla en el pensamiento, en la diplomacia, en las visiones que se imponen en el teatro internacional, nos plantea, a su vez, desafíos extraordinarios.

1.   Desafío de la vecindad. Los haitianos quieren hacernos culpables de su fracaso, de sus frustraciones y de su impotencia. Quieren solucionar su incapacidad para enfrentar de manera soberana las exigencias que les plantean los tiempos desmantelando a la República Dominicana. Los dominicanos han sido agredidos en su identidad por todos los medios disponibles. Los haitianos se proponen romper la frontera jurídica;  atacan a la Junta Central
Electoral, a la Dirección de Migración. Exigen la eliminación de nuestra Constitución y de nuestras leyes. No se trata de  la petición de residencia que hace cualquier extranjero que se halle en nuestro territorio, sino la de la depredación  de la nacionalidad dominicana. Toda la maquinaria propagandística se ha apoyado en nuestros intelectuales desnacionalizados, sin identidad y sin sentido patriótico, y en los periodistas, las ONG, los jesuitas y los empresarios, comerciantes, que intervienen en estos manejos.

El gran desafío que nos plantea la vecindad es la defensa de nuestra identidad como nación y como país, y la preservación de los mecanismos de supervivencia del dominicano.  Los dominicanos han perdido el control de los yacimientos empleos que el país produce. Se ha producido una ocupación por la mayor cantidad de enfermos del país más insalubre y con más enfermedades del continente.  Semejante problema se está produciendo en el combate a la orfandad y al desamparo de nuestros niños; la mayoría de los hogares infantiles se hallan poblados de haitianos. Todas las políticas sociales que ha emprendido la República Dominicana se han descalabrado con esta importación masiva de pobreza del país más empobrecido del continente. Esta agresión se ha acompañada de una campaña implacable para destruir la imagen del país. La destrucción creadora de este caos ni siquiera ha sido prevista por los dirigentes políticos. En lugar de tratar de comprender el abismo en el que estamos cayendo, los promotores de esta política tratan de culpabilizar a los propios dominicanos del desastre que nos ha provocado la vecindad.  Nuestra incapacidad como Estado para defendernos de esta avalancha se presenta como la causa de la desnacionalización del país, es decir, que los haitianos son eximidos de la responsabilidad de corromper a las autoridades, a las cuales les pagan; son absueltos de la responsabilidad de violar la frontera de un Estado extranjero. Tampoco son culpables de suplantar identidades, de emplear cédulas falsas, de comprar documentos fraudulentos. Este razonamiento que omite el papel de la mala fe, del odio que incendia banderas dominicanas y de las ambiciones que produce la frustración es un insulto a la inteligencia del pueblo dominicano.
Si para defendernos del problema nos decidimos a repatriarlos, entonces se nos acusa de xenófobos, racistas, y patatín y patatán. Es palos si bogas, y palos si no bogas.

2.  La amenaza a nuestro territorio. En la isla que habitamos la demografía constituye en factor desestabilizador. Son veinte millones de habitantes, el 90% de las tierras agrícolas se hallan en nuestro país; Haití ha destruido su país; se deforesta a un ritmo implacable de 4% anual; consume seis millones de metros cúbicos de madera. Tiene menos del 1% de superficie boscosa; esa realidad desoladora ha lanzado a miles de haitianos a  nuestros bosques y a nuestros parques nacionales. Nosotros estamos pagando el precio de la imprevisión y del ansia destructiva del haitiano. Nuestros
bosques son desmontados, carbonizados y transportados a Puerto Príncipe a través del Lago del Fondo. Esta dinámica infernal, no sólo no ha sido enfocada por su Gobierno ni enfrentada por la Comunidad internacional representada por la MINUSTAH ni, desde luego,  afrontada por la comunidad de países del Caribe que se han asociado a los intereses haitianos.  Los dominicanos no somos responsables de este desequilibrio. Sin embargo, las necesidades de los haitianos podrían aniquilar nuestra soberanía alimentaria. Nosotros estamos obligados a defender el territorio de esta devastación. Increíblemente el movimiento ecologista dominicano que ha sido tremendamente eficaz en combatir los enclaves mineros de las compañías transnacionales, mantiene una ceguera extraordinaria ante la catástrofe producida por las poblaciones que viven de la producción de carbón, que emplean más de 150 mil personas en este trasiego. Hoy  podemos decir que el bosque dominicano arde en las cocinas de Puerto Príncipe.

3.  La recuperación de Haití
La historia no la hacen las grandes masas, como creíamos en las etapas románticas de las revoluciones, sino que estas grandes mayorías son manipuladas por minorías, pequeños grupos que crean  redes, que tienen el poder y la influencia política, económica y cultural, para tirar del carro y llevarnos a nuevas riberas. Así nació el Estado dominicano, los trinitarios que eran una minoría, lograron orientar al pueblo dominicano, y crearon la chispa que incendió la pradera.  Nosotros nos hallamos en momento desolador, las minorías haitianas, han echado a rodar la idea  de que la solución y la recuperación se Haití se halla en la República Dominicana, y eso es fundamentalmente falso. Y, por otra parte, las minorías más poderosas de la República Dominicana carecen de patriotismo y de claridad de miras. Nosotros podemos enfrentar los desafíos económicos y alcanzar progresos dentro de los linderos de la nación. Lo que resultaría imposible sería enfrentarnos a nuestros deberes de país, con una crisis de identidad, con las grandes masas haitianas implantadas en nuestro territorio, y compitiendo por los mecanismos de supervivencia del pueblo dominicano. Sobre temas importantes del país, salvaguardar nuestras fronteras, control territorial es el pueblo quien debe decidir mediante el mecanismos del referéndum. Nosotros no podemos esperar que Haití se recupere para llevar a cabo nuestras políticas de nacionalización del empleo, fundamental para combatir la pobreza y la exclusión del dominicano de la prosperidad del país, no podemos esperar que Haití se restablezca de los desastres y del abismos en que lentamente se hunde, para recuperar los hospitales, las escuelas, la seguridad social, las  políticas sociales y devolverle la esperanza a nuestro pueblo.
El mayor problema que tenemos es la vergüenza y el miedo a ejercer la soberanía. El chantaje que nos impide aplicar nuestras propias leyes. Entre haitianos y dominicanos el problema que nos divide quedaría zanjado  dándole  primacía al derecho internacional, al respeto de las soberanías, al respeto de las fronteras, necesarias para que impere la paz, el derecho, la amistad y la colaboración.
En todo este drama se ha sido maquinalmente injusto con nuestro país.  A fuerza de hacernos creer que  todos los países tienen derecho a defender su identidad, menos nosotros.  Que solo los otros tienen derecho a la soberanía y que todos tienen razón, menos nosotros, nos han llevado a la autodestrucción.



miércoles, 22 de enero de 2014

Los haitianos están batallando por no ser haitianos...


Los humanistas antidominicanos


Por Manuel NÚÑEZ Asencio



         Los humanistas antidominicanos han lanzado el santo y seña de la batalla que están librando contra la nación: prefiero ser traidor a la patria,  antes que ser traidor a la humanidad. Esa declaración expuesta en las banderolas de la ceremonia de los abrazos solidarios celebrada en el Aula Magna de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, el 5 de diciembre del 2013, es una frase que lleva aires de grandeza. Ha sido repetida  por sus  periodistas, y ya es parte de la propaganda que se divulga en la INTERNET.  Son las palabras de un asno que se creyó centauro. 

         Se trata de un razonamiento construido sobre bases nebulosas y falsas. Haití no simboliza a la Humanidad. En términos demográficos, Haití no representa una proporción mayor de la humanidad que la que constituimos los dominicanos. Al traicionar a la República Dominicana en nombre de Haití no se le está rindiendo un servicio a la humanidad. En consecuencia,  en las delirantes declaraciones de ese día se estaba prescindiendo de la humanidad. Porque se la  redujo a una porción minúscula de ella. Que, al parecer, es la única digna de la compasión, del respeto, de la solidaridad y del amor de los humanistas. La otra porción, es decir los dominicanos,  según la diputada de la APD,  doña Guadalupe Valdez es el hogar del apartheid. Exhibe una soberanía trasnochada, según el periodista Juan Bolívar Díaz, orador estrella de este acto.

       Vamos a desmontar las piezas de este razonamiento.

1.   Es falso que el país fomente la apatridia.  Porque ningún hijo o descendiente de haitianos se halla privado de la nacionalidad. Tienen la nacionalidad de origen, conforme al artículo 11 de la  Constitución haitiana. En todos los casos, legales o ilegales, los haitianos están batallando por una segunda nacionalidad.

2.                  No es verdad  que se  haya despojado a los haitianos  retroactivamente de un derecho que ya tenían. Porque desde el 1929 el estatuto de la nacionalidad se ha mantenido inalterable en todas  las modificaciones constitucionales. La Sentencia TC168/13 sólo ha refrendado lo que ya existía.


3.             Es falso que la Sentencia 168/13  sea la antítesis del derecho internacional. De 190 Estados del mundo, que constituyen la totalidad de territorio en los que se despliega esa humanidad invocada por estos manipuladores, en 160 no se le otorga la ciudadanía a los hijos de ilegales (Confróntese Listín Diario 6/12/13). Dicho en otras palabras: la humanidad no piensa ni actúa ni tiene el sistema judicial que defienden los demagogos que la invocan. La mayoría de los países tiene una legislación que compagina con la Sentencia 168/13. Ni siquiera en el propio Haití, beneficiario de la generosidad de los que prefieren traicionar a su patria, los hijos de ilegales se benefician de la nacionalidad. En Haití, a los descendientes de extranjeros legales o ilegales no les corresponde la nacionalidad. De manera, que los pro haitianos nos condenan por circunstancias que los haitianos se rehúsan a aplicar en su propio país. Esa es una visión hemipléjica, selectiva, del ideal de justicia. Se aplaude a los haitianos por las mismas razones que se condena a los dominicanos. 

4.              Nada se ha salvado de la manipulación. Ni siquiera Nelson Mandela. Lo han convertido ante la opinión pública en adepto de sus disparates jurídicos. Han empleado la reputación del gran luchador contra el apartheid, contra el racismo, el renombre del forjador de la nación arcoíris, para darle aire de nobleza a lo que han sido auténticas vilezas contra la nación dominicana. . Ahora bien, los humanistas antidominicanos deberían combatir a esa Sudáfrica que, durante el Gobierno de Mandela, estableció que los descendientes de extranjeros ilegales llegados de los países vecinos  (que no son pocos) no se les otorgaba la nacionalidad sudafricana. He aquí el texto judicial refrendado durante el Gobierno del inmenso Mandela:   South African Citizenship Act, No. 88 of 1995

·       Por nacimiento:

o   Nacido en territorio sudafricano, siempre y cuando sus padres sean sudafricanos o extranjeros legales con residencia permanente en la República de Sudáfrica. No se incluyen en esta categoría los hijos de diplomáticos o representantes de gobiernos extranjeros, ni los hijos del personal doméstico dependiente de funcionarios extranjeros.
o    
5.   Cabe hacerse ahora algunas preguntas. ¿Serán capaces de acusar a Mandela de toda la barbarie que suelen atribuirle al que no piense como ellos en nuestra pequeña y olvidada patria?  ¿Por qué si en 160 países los hijos de los ilegales haitianos no serían considerados como ciudadanos de esos países, sólo se condena selectivamente a la República Dominicana? Estos humanistas que condenan a nuestro país en un caso y no lo hacen con otros países por circunstancias semejantes se descalifican ante nuestros ojos. ¿Por qué se puede ser indulgente con el resto de la humanidad, a la que le suelen perdonar sus leyes y sus constituciones, y ser implacables con los dominicanos? ¿Por qué los dominicanos no tienen los derechos que se les reconocen a todos los demás, incluidos a los haitianos?  Conforme a lo que dicen estos humanistas, para no se nos tilde de genocidas civiles y ser dignos de pertenecer a la humanidad, debemos traicionar  a nuestra patria.  Nadie, desde luego, le pide a los haitianos que, para alcanzar un propósito semejante,  traicionen la suya. ¿Que hemos hecho para merecer tanto odio? ¿Por qué no tratan a la República Dominicana con el mismo respeto que le inspiran los haitianos?  ¿Por qué deberemos ser más indulgentes con los demás que con nosotros mismos?

6.   Si algo distingue a estos falsos humanistas es la falta de probidad. Aplican una justicia tuerta.  los haitianos pueden negarle la nacionalidad a los hijos de extranjeros nacidos en su territorio, sin importar que sean legales o ilegales.  Los dominicanos que llevan a cuestas una enorme población que ha violado sus fronteras, deben poner su Constitución y sus leyes al servicio de  esos  ilegales.  Lo que resulta malo para Haití, perder el control de su territorio, debe ser bueno y obligatorio para los dominicanos. Los dominicanos no tienen los derechos que ellos les reconocen como sagrados a los haitianos. Todo el mundo, al parecer, tiene derecho a aplicar sus leyes, sin que se le lleve a tribunales internacionales, sin que ningún Estado desate campañas de difamación y de odio en su contra en los organismos internacionales y ante la comunidad de Estados del continente. Todos tienen derechos, excepto nosotros. Más aún: los Estados que firmaron la condena a la Republica Dominicana en el CARICOM en ninguno los hijos de haitianos ilegales se beneficiarían del jus solis. O sea que los que es malo para ellos, lo que ellos no admiten en su territorio, debe ser bueno y ser aceptado por la República Dominicana.
          Aquellos  que se han convertido en peones y en monaguillos en unos casos  del Estado haitiano, y en otros, del poder extranjero , para,  en conciliábulo  aplastar la soberanía  dominicana, y echar por tierra la sentencia del Tribunal Constitucional 168/13, se creen revestidos de una superioridad moral.  Se  proponen  resolver todos los problemas de un  Estado fallido, intervenido por Naciones Unidas, en el territorio dominicano. Defienden el derecho de los haitianos a establecerse ilegalmente en la Republica Dominicana, el derecho a privarnos de los empleos que país produce, a derramar sobre nosotros sus marejadas de enfermos, el derecho abastecerse de  leña devastando nuestros bosques. En  resumidas cuentas, el derecho a privarnos de nuestro porvenir en nombre de su pobreza. No es la humanidad lo que defienden estos farsantes.  Porque la humanidad no se ha propuesto arrasar con nuestro país, sino al ejercicio de  un Estado hostil contra la Republica Dominicana, que se ha lanzado sobre nosotros sin consideraciones de ningún tipo.
Nosotros no tenemos que recibir lecciones de humanidad ni de los haitianos ni de los falsos humanistas antidominicanos. Hemos hecho más por los haitianos que todo lo que Haití ha hecho por la humanidad. El año pasado la República Dominicana gastó  5,300 millones de pesos en la salud de los haitianos. En todas partes del mundo, esa proporción con relación al presupuesto nacional, es un abuso. Haití tiene, al parecer,  el derecho de abusar. El derecho que defienden los humanistas antidominicanos es el derecho del zorro en la pollera.
Al convertirse  en instrumento del Estado haitiano y de las tramoyas del intervencionismo internacional  en sus diligencias para traspasarnos todos los problemas del Estado vecino, han traicionado a su patria; al irrespetar el derecho internacional de los Estados, la identidad y la personalidad de las naciones y los principios que rigen la convivencia internacional, han traicionado a la humanidad.


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lunes, 13 de enero de 2014

La amnistía a dos millones y medio de haitianos o a un solo haitiano no es posible porque se violaría la sentencia 168-13


Luís-Pin-Montás
Niega fue una revolución de esclavos la de Haití

El máximo dirigente del Partido Comunista de la República
Dominicana (PACOREDO), Luis (Pin) Montás, dice que las palabras de Raúl Castro Ruz no debe extrañar a los dominicanos y, si debe servir para los seguidores ciegos, dijo que el proceso revolucionario de Cuba se ganó la simpatías de este pueblo por el apoyo que brindó a los expedicionarios y que sirvió de base para aquella expedición de Junio de 1959, “que fue como un rayo de luz en la oscuridad para los dominicanos que vivían la dictadura trujillista”.   

Negó que los esclavos de la principal colonia francesa hace 213 años produjo la primera revolución dirigida por esclavos y dice que es “la primera y la única” eso es una aberración, efectivamente porque solamente en un estereotipo de mentalidad dogmática se puede decir que los haitianos produjeron una revolución triunfante, por cuanto no es cierto, la esclavitud ni los esclavos son portadores de ningún nuevo régimen de emancipación, incluso el régimen que sucede la esclavitud es el feudalismo no surge como consecuencia de la revolución de esclavos, por ejemplo, el régimen del imperio romano que era esclavista, que fue un régimen militar cristiano no fue abatido por la rebelión de los esclavos, sino por la invasión de los bárbaros, se establece en la historia de la civilización como el primer régimen la esclavitud, segundo lugar el medievalismo feudal, tercero el capitalismo y finalmente el socialismo que son las 4 grandes etapas de la historia universal por tanto Raúl Castro tiene la idea estereotipada de que en Haití se produjo la primera y única revolución triunfante de esclavos, a seguidas expresó que es un caso que no tiene sentido lógico  y que los esclavos constituyeron un estado nacional cosa que no es cierto partiendo de que la primera constitución de Dessalines lo que crea es la republica imperial de Haití, que no tiene nada que ver con un estado nacional e independiente.

Explico que los haitianos hablan 21 dialectos y por tanto en las recientes negociaciones que se  hicieron en Juana Méndez, entre República Dominicana y Haití no están representados los haitianos como nación, pues la conclusión del documento fueron hechas una en español y otra en francés eso demuestra que el Estado haitiano es un estado tribal.

Al ser entrevistado en el programa radial “Dejando Huellas”, Luis Montás se refirió al proceso accidentado iniciado por el fallecido presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, en su afán de dejarse aconsejar por los cubanos, el régimen cubano provocó el sacrificio de todos los procesos revolucionarios de América Latina en ara de su propio provecho particular y de su supervivencia como nación.

El máximo líder de PACOREDO, denunció que el actual presidente de la República de Venezuela Nicolás Maduro, es el responsable de haber convertido Haití en un territorio del narco tráfico, porque la
política de Petrocaribe no es de solidaridad, es de apropiarse de la región del Caribe para incluirla en su programa de narco estado regional, “no se explica que Venezuela cree el programa Petrocaribe con crédito a bajo interés por solidaridad con la República Dominicana a cambio de habichuelas negras u otros productos agrícolas y ni siquiera se preocupen por cobrarlo, evidentemente hay un interés oculto explicó en el programa que se transmite por Dominicana FM 98.9 y 99.9 y Radio Santo Domingo 620 AM.


Los venezolanos lo que han querido con el pueblo dominicano es utilizarlo como puente o cabeza de playa para ellos llevar a cabo actividades de narcotráfico a gran escala desde Colombia a todo el mundo.

Dijo no entender cómo se trasladaron a Francia 700 kilos de cocaína por el aeropuerto de Maracaibo, violando todos los controles, esa cantidad voluminosa fue localizada fuera del aeropuerto de Francia, evidentemente que se trataba de un mecanismo muy sofisticado en el cual estaba involucrado el gobierno de Nicolás Maduro. La interrogante es ¿Cómo el gobierno venezolano no puede controlar el flujo de cocaína hacia el Caribe?.

Manifestó que Maduro esta descalificado por el régimen venezolano, que es un régimen donde predomina la burguesía burocrática
Nicolás Maduro y su Jefe Raúl Castro Ruz
militarizada ya que el 90% de los funcionarios son altos militares de la Fuerza Armada, por tanto el partido socialista venezolano es un disfraz de aquel régimen que es realmente una verdadera burguesía. Pin Montás dijo no estar de acuerdo con las declaraciones ofrecidas por el presidente Nicolás Maduro, quien manifestó que es incomprendible que un presidente que va participar en la mediación de un supuesto dialogo de dos países se incline hacia uno de ellos diciendo “yo me voy por este porque este es mi hermano mayor, y el que se mete con el se mete conmigo y con todo el Estado que yo represento” expreso que ni el imperialismo norteamericano incurre en esa gravedad; los países del mundo tienen hoy en día como lidiar con los conflictos internacionales.


Montás precisó que cuando se tratan asuntos nacionales con fuerzas extranjeras y no hay una posición vertical y transparente por parte de las autoridades que representan al Estado Nacional, esto provoca que la sociedad asuma lo que establece la constitución dominicana “la voluntad popular es la base del poder”, es decir que el pueblo dominicano puede aplicar la sentencia con sus propias manos, lo que provocara una situación de ingobernabilidad que es lo que se ha tratado de evitar, no obstante la posición contradictoria del gobierno y sus funcionarios está provocando suspicacia y así  manifestó Vincho Castillo.

En cuanto a la posición  expresada por la Fuerza Nacional Progresista exigiendo trasparecía en lo que se había acordado y en las posiciones del gobierno, la amnistía a dos millones y medio de haitianos o a un solo haitiano no es posible porque se violaría la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional.

Pin Montás finalizó diciendo que cuando hay conflictos entre dos naciones con idiomas diferentes, los grupos de una nación representan la avanzada de otra nación, dijo que lo que lo que Trujillo hizo en el 1937 fue buscar la simpatía de la población, satisfaciendo la demanda ancestral de los dominicanos de ponerle costo a la invasión pacífica haitiana. El gobierno debe hablarle claro a la población porque República Dominicana, no soporta una amnistía de más de 2 millones de haitianos, aplicar una amnistía en el país es seguirle el juego a Hipólito Mejía y su grupo  que declararon al Partido Revolucionario Dominicano como pro-haitiano y anti dominicano, lo cual constituye una vergüenza para la nación. 

domingo, 12 de enero de 2014

La comunidad internacional está jugando con fuego, que no es nada nuevo en este mundo

http://ireport.cnn.com/docs/DOC-1065855




Are Haitians born of illegal parents STATELESS???...
not according to US and The Bahama Immigration rules..

By Bichan  |  Posted December 4, 2013  |
 hagerstown, Maryland



The Bahamas, Trinidad Tobago and other Caribbean Nations are deporting illegals migrants , sometime by the thousands, many were born in those islands , such is the case of Many Haitians children in The Bahama who are deported back to Haiti , a country that they have never seen and sometime do not speak Creole, only English,
Such is the case of many Haitians, now adults that have live their whole life in The Bahamas, migrated illegally to the US , living in large cities all over the US until one day ,these people have issues with the law, The US department of justice first try to send them back to The Bahamas , which in turn , inform the US that those people , even though were born in The Bahamas 20, 30 years ago ,are NOT FROM THE BAHAMAS ...and are HAITIANS...

Same problem is happening in the Dominican Republic ,but with a twist, Hundreds of non-profit organization , religious groups as the Jesuits, The Kennedy group, USAID, and other are accusing the DR of racism , xenophobia, hate and any excuses possible to try to keep the hundred of Thousands of Haitians that were born in the DR to illegal parents , in the Dominican Republic free of deportation, Using many tactics as International , intimidation of boycott and economical consequences while other islands and countries get away with it ,legally and according to their laws.. Many were brought to DR as babies, Many were born in Dominican Hospital because of Humanitarian reasons under the policy and agreement that after the service were provide for FREE to the Haitians mothers, they would return to Haiti, but annually over 50,000 Haitians children have been born in the DR since 2004, way before the Earthquake in Haiti.
Can one country be forced to accept the problems of the dying neighbor, while other are free to enforce their laws, similar to the one in the DR since 1929.?? Can the International Community expect 2 poor Nations to compete for the same resources, jobs, hospitals, services, without any Ethnic conflicts, when
one of the 2 is illegal in the other state??? Can the International Community expect Dominicans not to notice that other Islands 200 miles away have all the right to deport all illegal Haitians, while they are forced to accept 1/2 of Haiti ,under the threat of the International court ???.

In the words of Marine Le pen...president of the French Nationalist party. " The Haitian territorial Invasion of the Dominican Republic is organized and programmed to replace the Dominican population, The Dominican Republic doe not have the means to assimilate all of them, The result will be an unprecedented racial conflict, when Dominican see their reality"....

In other words, The International community is playing with fire again, Nothing new in this world, just check recent world history back in the 90s in the Balkans and Africa.


¿Están los haitianos nacidos de padres  ilegales APÁTRIDAS.
No de acuerdo a las reglas Bahama Inmigración EE.UU.

Por Bichan | Publicado 04 de diciembre 2013 | Hagerstown , Maryland



Las Bahamas, Trinidad y Tobago y otras naciones del Caribe están deportando ilegales migrantes, en algún momento por los miles, muchos nacieron en esas islas, como es el caso de muchos niños haitianos en la Bahama que son deportados de vuelta a Haití, un país que nunca han visto y en ningún momento han hablado creole, sólo Inglés.

Tal es el caso de muchos haitianos, ahora adultos que han vivir toda su vida en Las Bahamas, emigraron ilegalmente a los EE.UU. , que viven en las grandes ciudades en todo los EE.UU. hasta que un día, estas personas tienen problemas con la ley, el Departamento de EE.UU. la justicia en primer lugar tratar de enviar de vuelta a Las Bahamas, que a su vez, informan a los EE.UU. de que esas personas, a pesar de que nacieron en las Bahamas hace 20 o 30 años, NO SON DE LAS BAHAMAS... y son HAITIANOS...

El mismo problema ocurre en la República Dominicana, pero con un giro, cientos de Ong's, grupos religiosos como los jesuitas, El clan de Kennedy, la  United States Agency for International Development (USAID) y otros acusan a la República Dominica del racismo, la xenofobia, el odio y ninguna excusa posible tratar de mantener los cientos de miles de haitianos que nacieron en la República Dominicana de padres ilegales, en la República Dominicana libre de la deportación , Usando muchas tácticas de descrédito internacional, la intimidación de boicot y las consecuencias económicas, mientras que otras islas y países se salgan con la suya, legalmente y de acuerdo con sus leyes. Muchos fueron llevados a RD como bebés, Muchos nacieron en el hospitales de Dominicana por razones humanitarias en el marco de la política y el acuerdo que después el servicio se proporciona de forma GRATUITA a las madres de los haitianos, ellos regresan a Haití, pero cada año más de 50.000 haitianos niños han sido nacido en la República Dominicana desde 2004, mucho antes del terremoto en Haití.

¿Puede un país ser obligado a aceptar los problemas del prójimo moribundos, mientras que otros son libres de hacer cumplir sus leyes, de forma similar a la de la República Dominicana desde 1929?, ¿Puede la comunidad internacional esperar que dos naciones pobres competir por los mismos recursos, empleos, hospitales, servicios, sin ningún tipo de conflictos étnicos, cuando uno de los 2 es ilegal en el otro estado?  ¿Puede la comunidad internacional esperar que los dominicanos no se den cuenta de que otras islas a 200 millas de distancia tienen todo el derecho a deportar a todos los haitianos ilegales, al tiempo que se ven obligados a aceptar a medio de Haití, bajo la amenaza de la someterlo a la Corte Internacional?.

En palabras de de Marine Le Pen... presidente del Partido Nacionalista Francés…"La invasión territorial de Haití de la República Dominicana está organizado y programado para reemplazar a la población dominicana, la República Dominicana no tiene los medios para asimilar todos ellos, el resultado será un conflicto racial sin precedentes, cuando Dominicana ver su realidad"…

En otras palabras, la comunidad internacional está jugando con fuego de nuevo, que no es nada nuevo en este mundo, sólo hay echarle una ojeada a la historia reciente del mundo a los años 90 en los Balcanes y África.


http://ireport.cnn.com/docs/DOC-1065855