miércoles, 28 de marzo de 2018

Crimen en Pedernales: Y la ley Penal, Qué?


La Suerte está Echada, Pedernales...
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¨En nuestro dilatado ejercicio penal, de inmediato
recordamos un caso horrendo, que cometieron
varios haitianos, en marzo (2004), en contra de
una oficial del Ejército Nacional y su esposo,
en Arroyo Hondo, Distrito Nacional, a quienes
mataron a picazo y martillazo y le robaron,
hace unos años y quienes también
“arrancaron huyendo”  y escapando para
el territorio del vecino haitiano, es decir su país,
 y como no tienen papeles de identificación,
no hay muros de regularización.¨
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Por: Marino Elsevif Pineda
  
En un desbordamiento preocupante, el pueblo de Pedernales, de nuestra frontera con el vecino Haitiano, ante el desorden migratorio, ha tensado las riendas del poder político criollo y ha puesto en jaque a la autoridad judicial, por su proverbial ineptitud, ante el panorama del crimen y la canallada, de matar y ocultarse en territorio extranjero, como resguardo y refugio del asesinato en contra de una pareja de esposos en Pedernales, Julio Reyes Pérez Matos y Neyda Miladis Urbáez Feliz, a quienes quitaron la vida con acechanza y, además robaron una motocicleta, con la cual emprendieron la huida los criminales haitianos, que mataron para robar.  Es decir, un crimen seguido de otro crimen, como bien lo señala el Artículo 304 del Código Penal y cuya sanción es de 30 años, de reclusión mayor.



En nuestro dilatado ejercicio penal, de inmediato recordamos un caso horrendo, que cometieron varios haitianos, en marzo (2004), en contra de una oficial del Ejército Nacional y su esposo, en Arroyo Hondo, Distrito Nacional, a quienes mataron a picazo y martillazo y le robaron, hace unos años y quienes también “arrancaron huyendo”  y escapando para el territorio del vecino haitiano, es decir su país, y como no tienen papeles de identificación, no hay muros de regularización.



Despertó la indignación de Pedernales contra la impunidad y el descontrol vigente, de una  frontera abierta, ancha, y destutanada de autoridad.



En el caso del Rita Abreu Marmolejos y su esposo Miguel Yaport
Rita Abreu Marmolejos y Miguel Yaport Morel
--> Morel, dueña de la farmacia Asunción, que funcionaba frente al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva (Arzobispo Porte Esq. Fabio Fiallo), “la población se sintió crispada” y sumamente indignidad, ya que los haitianos que cometieron el asesinato de esa pareja dominicana, de la capital (prófugos) eran empleados, obreros que le reparaban la casa donde vivían, lo que equivale decir, que eran parte de la confianza, como debió suceder en Pedernales frente a los esposos Julio Perez Y Neyda Urbáez, a quienes mataron con premeditación y asechanza, con cómplice que facilitaron la fuga de los autores, ya que un solo hombre, no podía perpetrar semejante crimen por sí mismo, como tratan de simplificar las autoridades,  “para bajar el tono” de la gran protesta e indignación.


Pues bien, traigo ese antecedente doloroso y de la amiga Rita Abreu y su esposo Miguel Yaport, vecinos antiquísimos del barrio de Ciudad Nueva, porque la autoridad  “tomó carta en el asunto de inmediato”, y fueron perseguido los asesinos, traídos al territorio dominicano, juzgado y sentenciado, con la cooperación efectiva de la autoridad haitiana y el despliegue de la labor de inteligencia criminal, para identificar a los culpables, que fueron a su Nación a ocultarse del execrable crimen que cometieron en contra de una mujer médico, oficial del Ejército Nacional y su esposo, ingeniero, dejando en la orfandad a sus hijos y familiares, que hoy deben llorar con pesar la muerte de sus padres, ante el crimen de Pedernales.



En principio, los haitianos de aquel lado, avezados siempre, han señalado que no tenemos convenio  de extradición en la isla, entre ambos Estados.



Sin embargo, desde la cancillería, siempre se ha ripostado, que Haití, es signataria del convenio de Montevideo – Uruguay desde 1932, donde los Estados partes signatarios (Firmantes) se obligan a entregar a los acusados de crímenes capitales, como me enseñara el Dr. Armando Oscar Pacheco junto al Dr. Helú Bencosme, en sus pláticas vespertinas, de su casa en la Benito Monción de Gascue y que utilice en ocasión del asesinato de Mily Abreu y su esposo, así como el artículo 365 del tratado de Derecho internacional Privado de la Habana y el tratado de Extradición con Cuba, articulo 3 como el artículo 11 de la Extradición con USA.



Procedimientos de Extradicción



La gente en Pedernales, junto a las autoridades locales, sobrepasaron la autoridad judicial y no esperaron su actuación ni
Julio Pérez y Miladis Urbáez
tampoco, el fiscal de Pedernales ni el Procurador del Distrito Judicial, asumió su cabeza para enfrentar la situación de ingobernabilidad que generó la impotencia del pueblo, al ver asesinado a los esposos Julio Pérez y Miladis Urbáez.



Y nos preguntamos:



¿Fue la Policía Científica a recoger las huellas de la escena del crimen?



¿Qué declaraciones iniciales recogió el ministerio publico, para identificar a los presuntos criminales?



¿Por qué la población no se sometió al debido proceso y la tutela judicial efectiva de nuestros artículos 68 y 69 de la moderna Constitución del 2010?



Han comprendido nuestro compatriotas de Pedernales que podían quejarse ante la autoridad, cuando el delincuente escapa, abandonando el territorio Dominicano, y con la orden de prisión apostillada y traducida, se inicia la extradición. ¡NO!



La autoridad llego tarde, y en medio de un peligroso arrebato de ira pública, que revela la poca credibilidad de los interlocutores de la justicia en la zona de Pedernales y en el sur profundo de nuestro ministerio publico.



Con la guardia, encabezada por el ministro de Defensa, se logró regularizar el reclamo de Pedernales y con el “fino tacto político”
Ministro de Defensa y militares tratando de calmar los animos
del síndico de Pedernales, que “Suspendió el comercio en los mercados”, de martes y jueves, donde las reglas del mercado superan las reglas y leyes de Migración y “entran to”, a Pedernales, desregularizando a la autoridad.



Sin olvidar a mis maestros, debemos referirnos a la “aplicación de la ley en el espacio” en forma breve y concisa.



Es decir, que en el caso de Pedernales, los asesinos pueden ser estudiados y analizados, con la aplicación de la ley penal, en relación con el lugar que se cometió el crimen y las personas de nacionalidad haitiana que cometieron el crimen.



La solución de ese diferendo siempre ha sido, que la ley penal es territorial, es decir. que su imperio debe estar enmarcado dentro del territorio del Estado que ha dictado la Ley; y es dentro de nuestro territorio donde se debe aplicar a todos los habitantes, importando poco, la nacionalidad de los mismo.



La territorialidad de la ley penal, es un axioma de la soberanía y debe exigirse, de manera enfática por nuestra cancillería, ya que la ley penal no es personal, como en los tiempos de Cristo y en las leyes del Imperio Romano y,  sea cual fuese el lugar de la infracción, lo juzgaban por la ley Romana(Jesús ante Pilato).



Una advertencia



La rebelión de Pedernales es una advertencia a la autoridad de la Nación, donde no puede negarse la interdependencia que cada día se acentúa y se vislumbra más, con el vecino Haitiano, donde está en juego la ubicuidad del delito y la pena como predijeron Grocio, Garrara, Ferri y otros, ya que los asesinos, son un peligro inminente en todas parte del mundo.
La población dió un ultimatun de 24 horas a todos los haitianos



Liszt, Garrand y Jiménez de Asúa manifiestan los inconvenientes de la desigualdad de las leyes penales, y la construcción de una cultura, una moral social, unos sentimientos y unas costumbres que unifiquen las legislaciones ante el crimen.



Si la ley penal se aplica a los extranjeros (haitianos) en nuestro territorio, no es consecuencia que hayan aceptado la soberanía del Estado Dominicano,  ni en virtud del contrato social de  o de aquel “subitus temporarius” que nos enseñó Faustin Hélié, sino, porque la soberanía nacional se impone “a todos” sobre el territorio, lo mismo que protege a todos aquellos que se encuentran en el territorio, como apuntalaba el maestro Garreaud.



La ley penal se aplica a todos,  sean dominicanos, extranjeros. Las víctimas de los crímenes, con la premisa o condición de que el crimen, se ha cometido en el territorio nacional dominicano.



Por el artículo 3, del Código Civil napoleónico, que es el vigente aquí, se establece que, las leyes de policía y de seguridad obligan a todos los habitantes del territorio, y en el artículo 6, este mismo Código Civil nuestro, se establece: que las leyes que interesan al orden público y a las buenas costumbre no pueden ser derogadas por convenciones particulares.



La palabra “habitantes” debe ser entendida en el sentido de “persona que se encuentre en el territorio nacional dominicano, sin que importe el tiempo que haya durado la permanencia, o que se tenga o no, domicilio o residencia establecida, en este caso, en Pedernales.



Por tanto, si un haitiano, comete un crimen, sea que ingresó por la frontera ilegal, por avión o por barco, se le aplicara la ley penal dominicana, con el debido proceso y la tutela judicial efectiva, que no es quemarlo con un collar de goma de caucho, ni a pedradas, ni es descuartizarlo por una horda incivilizada y convertida en tribus vengativas, eso ¡NO!

 
La población indignada reclamando justicia

Nuestra idiosincrasia de dominicanos, y lema patrio: Dios, Patria y Libertad, nos obliga a que en la Capital y allá en Pedernales, donde Nace y guarnece la Republica, con la franja divisoria, que no hay ninguna manera de castigar públicamente a los asesinos perseguidos, que no sean los Tribunales, quienes se encuentran escondido en el territorio haitianos, con la aplicación de la ley, estritus sensus y sin dobleces, sin acuerdos judiciales fútiles con un Ministerio Publico desvencijados y mediático, y sin cambiar funcionarios “en entredicho”; sobre todo, sin fractura de la epidermis social de Pedernales, que ha hecho despertar a la Nación con sus bocinas y sus reclamos de Justicia, en hora buena.


¡Alea Jacta est! ("La Suerte está Echada") Pedernales.


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domingo, 25 de marzo de 2018

Perdonen si les digo una mentira...


Mutilaron a Cielo García, con 24 machetazos, "ella se lo buscó"...
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 ¨Nos dijeron que venían a trabajar "por necesidad",
 y luego porque eran "imprescindibles" para el 
desarrollo dominicano. Ahora nos dicen que son 
"más trabajadores que los dominicanos", 
y que hay que modificar las leyes laborales 
para que sean mayoría como mano de obra.¨




Por: Robert Cabral



Primero nos dijeron que se trataba de un fenómeno migratorio normal.

Nos dijeron que eran nuestros "hermanos" y vecinos y que teníamos que ser "comprensivos" y solidarios con su desgracia.

Cuando empezaron a llegar en masa, docenas, cientos, miles, varios miles de familias enteras, nos dijeron que era "mentira" que era una "falsa percepción", que éramos "racistas", y que "odiábamos a los negros".

Cuando empezamos a reaccionar, nos dijeron que "todo estaba bajo control", y que éramos exagerados e histéricos.

Luego, cuando empezamos a presentar videos con nuestros celulares, como única prueba, de la verdad, entonces nos dijeron "que eran videos viejos".

Nos dijeron que no tenían donde vivir, y empezaron a ocupar tierras y casas.
Terminaron estableciendo barrios y pueblos, sin permiso ni autorización. Ahora los reclaman "como propios".

Luego nos dijeron que habían controlado "la quema de carbón" en nuestras montañas y bosques, y luego nos enteramos que "exportaban" nuestros árboles "convertidos en carbón".

Luego, cuando empezaron a defecar, sin control, en las calles, nos dijeron que éramos inhumanos. Pero no recogieron los desechos, y se esparcieron en nuestro suelo.

Luego nos dijeron que venían a trabajar "por necesidad", y luego porque eran "imprescindibles" para el desarrollo dominicano. Ahora nos dicen que son "más trabajadores que los dominicanos", y que hay que modificar las leyes laborales para que sean mayoría como mano de obra.

Luego, nos dijeron que nuestra historia no era tal, que no tenemos historia, que somos "los del Este", "que Duarte era racista" y que había que derribarlo, "extrañarlo" de nuevo, y borrarlo de nuestros corazones.

Luego, cuando de pronto empezaron a llegar por miles a nuestros hospitales, y ocuparon todas nuestras camas y servicios, nos dijeron que "tenían el deber de atenderlas por humanidad", y nos invocaron el "juramento hipocrático". Pero nunca se preguntaron porque no construyen hospitales en su país.

Luego, cuando mutilaron a Cielo García, con 24 machetazos, "ella se lo buscó". Y nunca asumieron los cuidados de Cielo con el mismo juramento hipocrático.

Luego, nos dijeron que removerían "cielo y tierra" hasta atrapar al agresor de Cielo. Nunca ocurrió nada.

Luego, nos dijeron que el ataque a Cielo era un "hecho aislado", que no era odio ni
Cielo García
resentimiento. Después asesinaron a Domingo Pujols, mutilaron al joven agricultor Jorge Luis, empezaron a violar y asesinar mujeres. Después asesinaron a Tilito Silvestre, y siguen con el niño
Joneury Daniel Encarnación en Bávaro, en Pedernales con los esposos agricultores Pérez Urbáez, en Vicente Noble con los agricultores, y en La Vega con Jorge Rivas. Siguen siendo "hechos aislados".

Luego, nos dijeron que practicábamos el racismo y el apartheid, pero continuaban llegando, mientras nos denunciaban como "criminales" y "esclavistas" por todo el mundo.

Nos dijeron después, que ellos "tenían derechos" porque "eran dominicanos", y empezaron a exigirnos "legalización", y reconocimiento como "dominicanos" por derecho propio.

Luego nos dijeron que eran "víctimas" del Gobierno y del Pueblo Dominicano.

Luego nos han querido exigir que tenemos que aceptar su ocupación por "imposición" porque "no tienen para dónde coger", y "no se pueden tirar al mar".

Luego nos dijeron que "violábamos la ley internacional", y nos impusieron la "regularización". Primero nos dijeron que solo eran 60 mil. Ahora ya no sabemos cuántos son.

Ahora nos dicen que no podemos sacarlos porque es "xenofobia y discriminación".

Muy pronto nos dirán que "les entreguemos" nuestro país, o que nos marchemos todos.

Entonces seremos los dominicanos "errantes".

Esta es sólo una mínima historia de nuestro avatar y nuestra peripecia por la supervivencia.

Chile, acaba de empezar. Nos consuela.

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sábado, 24 de marzo de 2018

¨Pedernales, necesita el oxígeno salvador de los haitianos¨...

Cierran puerta fronteriza en Pedernales

Pedernales y su Economía

 En el citado Artículo, se nos presenta un Pedernales 
económica y totalmente decaído y deprimido que necesita el 
oxígeno salvador de los haitianos y la transfusión  
 de su  enorme posesión de dinero, que supuestamente 
mueve la economía de esa zona.



Por Manuel Bergés hijo

¡Solo siendo Dominicano, se siente lo que yo siento!

En el periódico HOY, de fecha viernes 23 de marzo del 2018, aparece publicado en la página 12A, un artículo, a casi hoja completa, bajo el título: ”En Pedernales no encuentran que hacer para vivir; necesitan haitianos”.

Titulo este que de por sí, es vejatorio a la nacionalidad Dominicana y a nuestra soberanía, pues no es cierto que se necesitan haitianos, para nada, pues ellos en Pedernales, son menos y ganan menos que nosotros, o sea que no tienen el poder adquisitivo que poseen los dominicanos.

Por otro lado, nadie puede alabar y exaltar bajo la aureola de que me hacen falta estos haitianos, cuando  la subcultura, falta de higiene, vudú, envidia, violencia, indisciplina, enfermedades súper contagiosas, vagancia, odio a los blancos y mulatos, su himno que dice  que nuestro territorio es de ellos, su eterno sentimiento de dominación; sus Zombis, sus Hooghan o lideres espirituales; su permanente abuso a nuestros símbolos patrios;  sus “bellas artes” del amenazante machete afilado de ambos lados y sus envenenamientos, que ellos representan, ni nadie está tan  enamorado de ellos, que hasta  le hacen falta. Que nadie ose jugar con nuestra nacionalidad.

En el citado artículo, se nos presenta un Pedernales económica y totalmente decaído y
Dieron plazo de 24 horas a los haitianos
deprimido que necesita el oxígeno salvador de los haitianos y la transfusión  de su  enorme posesión de dinero, que supuestamente mueve la economía de esa zona.

 Los oriundos de Pedernales deben sentirse muy mal, por este atropello público, pues se les significa que las ventas de los negocios ha bajado  en un 20% y que la  población no encuentra de que seguir viviendo, cuando es una permanente, no tan solo en Pedernales sino en toda República Dominicana, que los primeros meses de cada año, son graves económicamente, y enero, febrero y marzo 2018, no son la excepción.
          
Las principales actividades económicas del municipio son la ganadería de carne, la agricultura, la minería y la pesca. Los principales productos agrícolas son la habichuela y el café, producidos ambos en las montañas. El ganado vacuno y caprino se desarrolla en la Sabana de Sansón a veces como ganado cimarrón. La pesca se realiza principalmente en los alrededores de la Isla Beata, siendo importantes las capturas de langostas y lambí.

Aunque la extracción de bauxita fue el impulsor del desarrollo del Municipio, su actividad se ha reducido notablemente aunque se sigue explotando de manera informal por la empresa Dovemco.

El turismo, sobre todo por visitantes nacionales, ha ido aumentando notablemente debido a los recursos paisajistas de la región.

Los principales puntos visitados por turistas son la Bahía de las Águilas y el Parque Nacional Sierra de Bahoruco (específicamente, el mirador para observar el Hoyo de Pelempito), ambos a corta distancia de la ciudad de Pedernales.

Para que observen que no es cierto que se necesitan los haitianos para vivir en Pedernales, veamos las cifras que nos ofrece la Oficina Nacional de Estadística, según su último Censo del 2016, que al tiempo transcurrido, deben de haber escalado mejores números: El 49% de la población de alrededor de 63,000 habitantes en toda la Provincia, posee un Celular; de ese  cifra el 3.9% tiene conexión a Internet; el 9.1% de los hogares posee una Computadora; hay cinco emisoras de Radio, un Tele-Cable; tienen cerca de  mil estudiantes en instituciones de educación superior; cinco hoteles; alrededor de  137 colmados; el 61% de los hogares  recibe energía eléctrica, pero como  punto en desventaja y muy feo, el 41% de la población es analfabeta.

Hasta que ocurrió el crimen horrendo de los esposos a manos de dos hermanos haitianos, bajo el arte del machete, el Municipio de Pedernales con sus casi 31,000 habitantes,  solo tenía como invasores ilegales residentes, varios cientos de haitianos.

Resulta extraño, y complaciente en favor de los haitianos que señoras  comerciantes expresen juicios tales como “estamos con el grito al cielo debido a la estrepitosa caída en la venta de medicamentos” y “aunque ellos no sean los mayores compradores de medicamentos, pero con el intercambio generamos recursos”.
Haitianos roban fusil a militar en puesto de Pedernales

Los alcaldes de las cincos principales municipios de la zona fronteriza expresaron que están viviendo una situación insostenible “por la haitianización” de esos lugares, donde estos extranjeros consumen una gran parte del presupuesto de los cabildos.

Dicen además que tienen muchas dificultades para enfrentar los problemas de sus municipios debido al bajo presupuesto que reciben y a la falta de equipos o logística para solucionarlos.

Constituye un absurdo, y una falta de patriotismo, que los Alcaldes fronterizos, consuman dinero de sus bajos Presupuestos en gastos de haitianos, en lugar de consumir los fondos en las necesidades sociales y comunitarias de los dominicanos y posteriormente tener la cachaza de “pedir” al Gobierno central que les asigne más fondos para entonces servir a los dominicanos que les eligieron.

A mi pensar, me temo que ese tipo de articulo responde a mandatos confusos, cuando lo que el Pueblo de Pedernales, ardiente patriota, ha preferido es expulsar los haitianos y mantener libre su territorio, de toda su influencia.

Pedernales y su brava gente,  ha mostrado mayor  interés en ser libres de los ilegales, que ganarse unos centavos de ellos.
Es lo mismo que hace Inglaterra, que patrocina el Brexit, que es su salida de la Unión Europea, a cambio de mantener la soberanía de sus fronteras, perdiendo más de 500 millones de compradores de Europa y Asia.

Es lo mismo que hace la India, Grecia, Turquía, Francia, Alemania, Hungría, México, Guatemala, EUA,  y 71 países más,  que se han visto precisados a construir Muros para preservar sus territorios de invasores ilegales.

Pedernales ya ha colocado valientemente entre ellos y Haití, un Muro de Soberanía, moral, ético, y patriótico, no desean los haitianos en Pedernales, algo digno de imitar por las demás Provincias fronterizas y las más alejadas de la frontera.

Pedernales  está demostrando al país y al mundo, que  por sus venas corre a borbotones,  la gloriosa sangre de Duarte.

¡No se equivoquen!

¡Dominicano, hoy, se necesita sangre tipo Duarte!

  
23 de marzo 2018.


http://hoy.com.do/en-pedernales-no-encuentran-que-hacer-para-vivir-necesitan-haitianos/


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viernes, 23 de marzo de 2018

El amarillismo: Despertando Odio



La tragedia tiene varias caras


Por Aníbal De Castro

 
En la Europa milenaria, de filósofos iluminados, arte sublime, cuna del humanismo y de revoluciones que alumbraron derechos hoy universales, la inmigración se ha convertido en un fenómeno que despierta pasiones y polariza sociedades. Esclarecedor, el “soy humano, nada me es ajeno” de Publio Terencio se aplica a la dicotomía que signa al bípedo: capaz de atributos excelsos y de acciones que lo devuelven a la caverna. Apropiadamente, la archiconocida sentencia del dramaturgo cartaginés proviene de una comedia llamada El enemigo de sí mismo.

Ser inmigrante en el Viejo Continente convoca compasión y anima el espíritu caritativo, la solidaridad. También al monstruo de los prejuicios y a esa sospecha de que todo aquel con la piel de otro color, idioma diferente o que pronuncia el local con marcado acento extranjero, es un animal de cuidado, recipiente su psiquis de propósitos inconfesables, fronterizo entre la civilización y la barbarie, de propensión preestablecida a cargarse las normas de la comunidad anfitriona.
Se ve y vive a diario. Si acaso hiciese falta, sirvan como ejemplo las acciones de Ana Julia Quezada y reacciones al infanticidio que ha confesado en Andalucía. Todo asesinato es deleznable, sobre todo si
Ana Julia Quezada y Gabriel Cruz Ramírez 'Pescaíto
median la crueldad y premeditación. Adquiere, sin embargo, otra dimensión cuando la víctima es un niño en edad tierna, impedido de defenderse frente a la agresión y sin juicio para entender qué demonios ha despertado para que la respuesta sea un golpe de hacha en la cabeza y la privación de la vida por estrangulamiento.

Inútil ya la presunción de inocencia. Ana Julia, nacida en La Vega hace 43 años, admitió ante las autoridades que mató al niño Gabriel Cruz, hijo de la pareja con la que convivía desde algún tiempo en una aldea de Almería, en el sur de España, lugar del único desierto en la geografía europea. Lo hizo porque sí, quizás por celos, y en el juicio que se le prepara probablemente abunde en las motivaciones que la llevaron a delinquir de manera abominable.

Para añadir capítulos al morbo, escondió el cadáver y luego montó una actuación magistral durante varios días, intérprete de un sentido dolor y empeñada en la búsqueda de un Gabriel al que la comunidad, y también los padres, creían extraviado o secuestrado. El niño yacía en un pozo abandonado y una trampa montada por la Policía motivó el error que puso a flote la perfidia de Ana Julia. Quiso trasladar el cadáver a un lugar más seguro en el maletero de un automóvil. Ahí se le terminó el cuento y arrancó otra fase de una tragedia luctuosa, tanto social como individual.

El infanticidio suele ser un crimen chocante. Acelerado el estremecimiento colectivo por varios días de noticias sobre la búsqueda de Gabriel, el final ha sido explosivo. Sobre todo porque responsable es una mujer, nacida en el extranjero y, además, negra. El amarillo ha coloreado muchos de los reportes informativos e incentivado opiniones claramente racistas y en sintonía con ese sentimiento antiinmigración que se desplaza por Europa Occidental como nuevo fantasma ideológico. “De ascendencia” u “origen dominicano” se han convertido en muletillas sin la cual no puede andar la mayoría de las descripciones sobre Ana Julia. Como si tal mención explicara el crimen o fuese un elemento indispensable en la configuración de una noticia.

No dudo que sea manipuladora, farsante y actuado con “malvada voluntad” al asfixiar a un indefenso Gabriel Cruz, de ocho años, como afirma el juez en el sumario para la reclusión sin fianza. Esas tachas, sin embargo, nada tienen que ver con su origen ni primera nacionalidad. Le son propias como humana y, quizás, las produjo el entorno donde ha vivido. Cuenta más calendarios en España que en la República Dominicana. Allí llegó con 16 años, a un burdel. Uno de los diarios que con mayor agresividad ha informado sobre este drama sobrecogedor, publicaba lo siguiente:
Ángel Cruz y Patricia Ramírez
“Ha cambiado las chabolas de su República Dominicana natal por un club de alterne de la carretera Madrid-Irún próximo a Briviesca (Burgos). El Piccolo. Es aquí donde comienza la historia de Ana Julia en España... En el club de alterne Piccolo, Miguel Ángel conoció a Ana Julia. Él era un camionero de Burgos, residente en el barrio obrero de Gamonal. Se enamoró perdidamente de la dominicana. Era el año 1994... “La sacó del prostíbulo. Ella no tenía nada de nada. Salió con una mano delante y otra detrás. Con decirte que no tenía ni bragas, que se la compramos nosotros”, cuenta el círculo más próximo a Miguel Ángel a la reportera. Miguel Ángel “compró los papeles de Ana Julia al dueño del prostíbulo”.

Párrafos que horrorizan, y no solo por la presunción insensata de que la República Dominicana es un país de chabolas y el empeño manifiesto en pintar un retrato que despierte odio, que sume peso al lastre que durante el resto de su vida arrastrará esta desgraciada. Todavía menor de edad, a Ana Julia la vendieron al dueño desalmado de un prostíbulo. No llegó a España como cualquier otro inmigrante, sino traficada. Para servir como esclava sexual. Miguel Ángel, su marido posteriormente, la adquirió. Como si no interviniese un acto criminal, obviado por el diario en esta historia de sordideces, “el círculo próximo” contrabandea como acto de caridad haber suplido las necesidades básicas de vestido que tenía la mujer comprada. Como esclava, por supuesto carecía del derecho a la propiedad.

Desde el 2008, Ana Julia es ciudadana española luego de residente legal por largo tiempo. Una formalidad que no redime su responsabilidad en un acto salvaje pero que, empero, alienta cavilaciones. ¿Cómo explicar que en una sociedad desarrollada, alguien pueda ser comprada en los estertores del siglo XX, y ciudadanos responsables, “caritativos”, no den parte a las autoridades o busquen las vías para proveer apoyo psicológico a una víctima cierta de un crimen execrable? ¿Hay o no responsabilidad compartida entre la sociedad y el ciudadano que durante 23 años marcha de tropiezo en tropiezo, como se deduce de los relatos instantáneos sobre la vida ”malvada” de Ana Julia en España?

Si ligar el crimen al origen extranjero de Ana Julia ronda el extremo, se llega al absurdo con la pretensión de más de 400.000 personas que han firmado un manifiesto para que a una ciudadana española, “de ascendencia dominicana”, la fuercen a cumplir condena en las ergástulas del país natal. El salvaje, a la selva donde nació. Juzgar al todo por la parte en un hecho aislado, y extender el velo macabro hasta arropar a una comunidad esencialmente humilde mas trabajadora. Innecesario aventurar hipótesis sobre los presupuestos reales detrás de esta infamia, aceptado que no hay españoles de primera ni de segunda. Y que, como española que es la asesina confesa, el Código Penal de su país prescribe que se la juzgue y castigue allí al prohibir taxativamente la expulsión de los nacionales. Los humanos, esos a los que nada les es ajeno, nos libramos de las excretas por múltiples canales. Las más dañinas y contaminantes se generan en el cerebro en forma de ideas trasnochadas, cargadas de estereotipos y asentadas en falsedades. En todo este barullo que a tantos deja disminuidos, la voz más alta ha sido precisamente la de la madre adolorida. Ha dado una lección con una solicitud que no por haber caído en muchos oídos sordos carece de potencia: “...que no se extienda la rabia, que no se hable de esta mujer más y que queden las buenas personas”. Una flor en el desierto de Almería que se ha extendido por unas pocas geografías de España.


17 Marzo 2018,




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