miércoles, 18 de mayo de 2016

El PLD ya no es un proyecto ni una fuerza política cargada de ilusiones y de ideales...

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La Deslealtad  a la nación del Liderazgo Político

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 "dirigentes del Partido de Gobierno, comprando las cédulas de 

todos aquellos que se hallaren en el padrón de la oposición, 

la estampa del ex Ministro de Agricultura, Luis Ramón Rodríguez, 

sentado ante una montaña de billetes de 500 pesos parece una 

figuración de Macondo; los centros de votación se hallaban plagados 

de compradores  de los votos de la oposición. Cualquiera que se 

hallare en el padrón del PRM o de cualquier otro partido de oposición, 

podría  optar por 2000 pesos, o acaso algo más." 



Por Manuel Núñez

Ante el cambio  de mandos previsto en la Constitución, conviene examinar el discurso de todos los partidos que han participado, ya en coalición o ya en solitario,  en los comicios del 15 de mayo. Cada una de las formaciones políticas dominantes ha excluido la dimensión nacional. Ninguna ha manifestado lealtad a la continuidad histórica del Estado  dominicano. Ante el acoso diplomático a que hemos sido sometidos han preferido callar.  No hay-- en este punto--  diferencias fundamentales en el liderazgo político. Porque ambos—me refiero a los principales--, separados únicamente por las ambiciones de poder, representan un solo polo, en donde ha desaparecido la competencia, fundada en ideas y en proyectos. Ninguno defiende a la nación. A ninguno le preocupa la suerte del pueblo dominicano. Ambos manifiestan su disposición a negociar los derechos inalienables del país.
Los grandes temas que debieron ocupar el debate previo a las elecciones se hallaban ausentes del discurso de los principales candidatos a la Presidencia.  A saber:
·      desnacionalización del empleo;
·       preservación de las conquistas sociales: salud, educación;
·      inseguridad generalizada, consecuencia entre otras razones, de  haber privado a la gran masa de dominicanos de los mecanismos de  supervivencia. Es decir, de las canteras principales  de empleo.
 Echamos en falta todos estos temas en el discurso de los hombres que se hallaban batiéndose por la presidencia de la República.  No olvidemos que los trabajos de la agricultura y la construcción de infraestructura representan en la actualidad más del 70% de la bolsa laboral. Uno de los temas fundamentales que debió plantearse  entonces el liderazgo político dominicano era si el país debería privarse de manera permanente, definitiva de los empleos de la agricultura y de la construcción.  Si en nombre de los supuestos derechos humanos de los extranjeros, ilegales,  deberíamos anular los derechos humanos de los nacionales.

 Esas especialísimas circunstancias nos llevan directamente a formularnos una segunda tesis.

En un país, donde el Presidente dijo en la II Cumbre de La Habana, que hay más de un millón de haitianos. Que estos extranjeros tienen el 80% de los empleos del campo y de la construcción y grandes porciones de los trabajos en los enclaves turísticos, resulta, pues, legitimo que una porción importantísima de los ciudadanos sienta que estos extranjeros,  identificados con otro país, que, han manifestado desde las ONG su deslealtad al Estado dominicano, constituyan una amenaza a la unidad nacional. Si a esta contundente realidad se agrega el hecho de que en el proceso comicial ya concluido  participaron candidatos haitianos en algunas alcaldías y regidurías,  todo eso  echa al ruedo la idea de que el país se está perdiendo. Que el peso de estas personas dentro del padrón electoral podría ser decisivo
en  las elecciones en el corto plazo. No es éste  un cálculo exagerado. Una emisora , la 107.7 Súper 7, emitía  el sábado 14, mensajes en creole llamando a los haitianos a votar por el Presidente Medina, cuando ya se hallaba vedada por Ley la propaganda política.

El objetivo de los grupos que manipulan a esta población se fundamenta en convertirla en mecanismo de negociación política para distanciar definitivamente al liderazgo dominicano  de la defensa del interés nacional.   Estamos ante un liderazgo clientelar, desnacionalizado, sin apego a su historia, sin capacidad de decisión. Un liderazgo que mira para otro lado. Que ha planteado la rendición total  ante el desplazamiento de la población extranjera procedente del país vecino.
La haitiana ana maria Belique como observadora de "Participación Ciudadana/USAID
De algún modo, se ha producido un secuestro de la democracia por parte de fuerzas políticas que no representan al pueblo dominicano. Porque no defienden sus empleos ni sus conquistas sociales ni su territorio ni sus registros civiles. Ni, desde luego, su porvenir. De algún modo,   ese liderazgo quedó descalificado llevando una campaña sin ideas.  En la quintaesencia  de los problemas más inquietantes del país se halla la desnacionalización del empleo, de la cultura y de las conquistas sociales.  El caos y la incertidumbre que produce esa primera realidad se conecta con la inseguridad, la delincuencia, el narcotráfico.  La única opción política que enfrentaba  a  la madre del cordero eran la Fuerza Nacional Progresista y el Polo Soberano.  Para ponerle punto final a esas gravísimas circunstancias. 

 Se planteaba la construcción de un muro fronterizo, para evitar la desaparición del bosque dominicano, devorado por las necesidades de supervivencia de los haitianos. Se trata de la mayor amenaza medioambiental. Pero, además, se trata de protegernos del desplazamiento masivo de parturientas, niños, desempleados, presidiarios etc., del tráfico armas ilegales, de drogas…En fin, de un  amasijo de circunstancias  que ponen en riesgo la seguridad del país.

La democracia, sistema político en el que los ciudadanos tienen la posibilidad de elegir a lideres alternativos que se presentan   libremente ante el electorado con la aspiración de gobernar por un tiempo limitado, exige  que no se emplee la  fuerza ni la intimidación ni la coacción para obtener el consentimiento de los ciudadanos.. Mayorías y minorías se hallan reflejadas en el Congreso. Si el sistema de decisión del Congreso queda encorsetado por el Presidente habremos  llegado democráticamente a  la anulación de la democracia.
Nos encontramos con una combinación de problemas.

 La ceguera ante el endeudamiento permanente, la desnacionalización del país, la suplantación de los ciudadanos, el ataque diplomático a sus instituciones  y la presión para traspasarle los derechos del pueblo dominicano a otra población. Todo ese teatro de incertidumbre y desolación coincide  con el surgimiento del monopolio político de un partido,  que ha devorado al mayor  partido de la oposición, que, mediante las dádivas del Estado y el empleo público, mantiene en la servidumbre a una porción importantísima de la población, y que ha convertido  la competencia por el poder entre los partidos en una ilusión. 

En definitiva, el pueblo le ha entregado su libertad por 4 años a una estructura multipartidaria que ha acaparado absolutamente la posibilidad de poder, sin ideales, sin proyecto, vacía de contenido y de algún modo extorsionada por los organismos internacionales que podrían, en muy poco tiempo, emplear la gigantesca deuda externa para  anular su Independencia y proponerle un Estado binacional,  como solución  al colapso de Haití,  que se ha convertido en un problema sin solución para las tropas de las Naciones Unidas y para los países que no pueden mantenerse sine die en ese territorio de esperanzas muertas. Cuando el Presidente Bill Clinton emprendió la anulación del Ejército haitiano en 1995 dejó a ese país sin un polo de autoridad,  expuesto al caos y a la desintegración. Posteriormente se traspasó el problema a las tropas de Naciones Unidas en el 2004.  Para rematar el fracaso de esa Comunidad Internacional se baraja el experimento de hallarle una solución insular, transferir el problema  a República Dominicana, sin que el pueblo dominicano parezca enterarse de esas maniobras, que ha contado  con la complicidad del liderazgo político que ha renunciado a la lealtad a la nación y a los fundadores del Estado dominicano.

El secuestro de la democracia
Nuestra democracia ha sido raptada. La voluntad de defensa del interés nacional ha sido anulada. He aquí punto por puntos las fases de ese secuestro.

1.   El PLD ya no es un proyecto ni una fuerza política cargada de ilusiones y de ideales; es una descomunal maquinaria electoral que arropa prolijamente  a toda la sociedad. En las redes sociales se proyectaron los videos de los dirigentes del Partido de Gobierno, comprando las cédulas de todos aquellos que se hallaren en el padrón de la oposición, la estampa del ex Ministro de Agricultura, Luis Ramón Rodríguez, sentado ante una montaña de billetes de 500 pesos parece una figuración de Macondo; los centros de votación se hallaban plagados de compradores  de los votos de la oposición. Cualquiera que se hallare en el padrón del PRM o de cualquier otro partido de oposición, podría  optar por 2000 pesos, o acaso algo más. ¿cuántos votos se compraron? En los reportes se dice que al PLD le costó 500 millones de pesos la jornada electoral.

2.   La democracia supone el ejercicio del sufragio, sin que haya coacción económica y sin que se emplee  la fuerza. Pero, ¿puede el dominicano perteneciente a las grandes mayorías el pueblo, convertido en vasallo por el poder que ellos refrendarán con su voto, considerarse un hombre libre? ¿cuál es la libertad de aquellos que esperan una prebenda del Gobierno, que se asustan porque  le pueden quitar una tarjeta de solidaridad?  En  el 5to Informe del Movimiento Participación Ciudadana (12/5/16) se echa de ver que en estas elecciones en las que se plantea la reelección del Presidente, Vicepresidente, congresistas y alcaldes se ha producido un brutal y desproporcionado empleo de recursos  económicos. “El partido gobernante tuvo el 71,11%  de toda la publicidad política en prensa, radio y televisión, incluyendo a sus aliados a un costo de  RDS 553, 634,930 millones . Le siguió muy de lejos el Partido Revolucionario Moderno (PRM) con el 27.01%,  incluyendo a los aliados, con un gasto total de  RDS210, 333,055  millones de pesos”. A estas circunstancias se agrega el aumento desproporcionado en la nómina transitoria de los Ministerio de Educación, de Obras Públicas y de Turismo que han sido duplicadas.

3.   Ningún líder democrático ejerce un poder ilimitado. Lo que diferencia a una democracia, fundada en una Constitución, y una dictadura, enmascarada por el protocolo del sufragio electoral, es la división de los poderes. Si el poder judicial y el poder legislativo no operan como contrapesos, entramos ipso facto, en la autocracia. Durante la campaña electoral que acaba de concluir, en una concentración  en Pedernales, el Presidente planteo lo siguiente: “Yo necesito un Congreso que gobierne conmigo. Yo necesito senadores y diputados que aprueben en el gobierno lo que yo quiero hacer. Yo necesito mi Congreso, y esos compañeros que estamos postulando aquí son parte de mi Congreso. Tienen que marcarme a mí y marcar a mis congresistas, a mis regidores y a mis alcaldes” (14/4/16). El objetivo del mandatario  es reducir a los demás poderes del Estado a la servidumbre. Esa circunstancia ha sido alcanzada plenamente en las elecciones que acaban de transcurrir el 15 de mayo. El desvanecimiento de la división de los poderes públicos ha despojado al país de su Constitución, que fue quebrantada para introducir la reelección que se hallaba prohibida por la Constitución del 2010. El Partido de Gobierno destruyó la competencia partidaria; se impuso la fórmula del partido atrapalotodo (catch all party) que ha desmantelado las representaciones de los grandes partidos, que han perdido definitivamente su identidad,  PRSC, PRD y otros, ya sin proyectos, que no sea alcanzar el poder por el poder, sin hallarse sujeto a principios ni a deberes .

4.   . Nuestro sistema presidencialista deposita la representación de la voluntad general en un solo hombre.
Esa representación total  de la diversidad de la nación debería hallarse  reflejada en el Congreso. Si el Congreso se convierte en una extensión de la voluntad del Presidente—desaparece como poder--, y si  el poder judicial tampoco es independiente del Ejecutivo, podemos decir sin oxte ni moxte que nos hallamos en una dictadura.  Es paradójico que empleando procedimientos democráticos, unas elecciones plurales, se llegue a una opción sin competencia política. Que se anule democráticamente la democracia. Ante quienes serían responsables esos legisladores: ¿ante el Presidente o ante el pueblo que  los ha elegido para representarlo? El consentimiento del Congreso a todas las peticiones del Presidente, la incapacidad para fiscalizar el ejercicio de poder, y el vacío de representación y la falta de propósitos nacionales, nos han llevado al advenimiento de este régimen autoritario, donde ha desaparecido la oposición.

5.   A la sumisión de grandes porciones del liderazgo político, se añade la servidumbre de la prensa. El periodismo se concentra en el doble pensar, mantiene dos creencias a la vez, se ha prostituido; se ha convertido en un ejercicio de relaciones públicas. Tiene,, además, la vocación para simular su verdadera naturaleza. La complicidad de los intelectuales y del periodismo en las tareas de sepultar la naturaleza de un régimen que apoya la desnacionalización del trabajo, de la cultura y del registro civil, ha sido grande.

Lo más horroroso del régimen al que el país le ha dado su consentimiento es su falta de contenido, su vaciedad, su ceguera ante sus propias acciones disolventes y la búsqueda del predominio por encima de todas las instituciones. ¿Podrá la República Dominicana sobrevivir a ese desastre? ¿Existe entre nosotros el deseo de desaparecer?  Decir con un mohín que cada pueblo merece el Gobierno que tiene, es falso. El pueblo dominicano no merece unos  políticos que no defiendan sus conquistas sociales ni su independencia ni su honor ni su territorio ni  que todo el esfuerzo y la sangre vertida por todas las generaciones pasadas quede convertido en cenizas.











viernes, 29 de abril de 2016

Ultima reflexión de Radhamés Gómez Pepín, director El Nacional antes de morir

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Radhamés Gómez Pepín
Advierte el peligro de un partido único en República Dominicana
revela su hijo Radhamés Gómez Sánchez
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Recomendó a la oposición que se una al menos dos partidos para impedirlo
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Radhamés Gómez Pepín, fenecido director de El Nacional, planteó a su
familia el peligro de que en el país haya un partido único y la
necesidad de que la oposición se uniera para impedirlo.
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Fue un periodista a tiempo completo. Siempre estaba en contacto con
la información, con el acontecer nacional.
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Se juntaba con amigos al salir del trabajo, en una cafetería frente al parque Colón, para analizar los hechos e intercambiar información. Regularmente sus hijos varones, entre ellos Radhamés Gómez Sánchez, siempre le acompañaba en la “peña periodística”.

Según Relata Gómez Sánchez, se enteró de algo importante, tanto, que quiso compartirlo con su padre, ya era director del periódico vespertino El Nacional.

El periodista Radhamés Gómez Sánchez conversó sobre su padre
Radhamés Gómez Sánchez
Radhamés Gómez Pepín y sus reflexiones sobre el futuro del país  al participar en el programa “Dejando Huellas” que de lunes a viernes produce Onorio Montás por Radio Popular como emisora matriz 950 AM en Santo Domingo, y una cadena nacional de emisoras.

Cuando le confesó la información, en ese momento su padre renunció ha discutir con él sobre política doméstica. Pasaron años, para lo hiciera. Lo hizo ya en los finales de su existencia, cuando estando convaleciente en una clínica de la capital le hizo unos comentarios políticos del país.

Dejó de leer los periódicos en los últimos meses, pero se informaba con la televisión y los canales internacionales.

Según confiesa Gómez Sánchez su padre seis días antes de fallecer, ya no hablaba claro. Pero pudo dejarle su mensaje de finales de su existencia.

 
Radhamés Gómez Pepín
“Le advirtió  a la familia que le acompañaba sobre su convicción sobre peligro de un partido único para el país”,
dijo.

Aquí la oposición tiene unirse, uno o dos ponerse de acuerdo, porque un partido único es peligroso para el país, le dijo en su lecho de hospital el veterano periodista.

“Hace un santiaguero en esa posición”, le sentenció, ya en condiciones de agravamiento en la salud, aún así Gómez Pepín, le preocupaban los problemas nacionales y  pensaba en el bienestar del país”, significó Gómez Sánchez.
Radhamés Gómez Pepín, uno de los más consagrados periodistas y director de periódicos que tuvo el país, fue vencido por una enfermedad a los 87 años.

Si mala es la dictadura, más lo es de una organización que reduzca la participación democrática, subrayó Gómez Sánchez.

Gómez Pepín, le prestaba mucha atención a cada cosa del país. Dirigió con control y responsabilidad El Nacional a pesar de su enfermedad que ya apenas le permitía hablar con fluidez, indicó.

Consideraciones

Gómez Sánchez cree el pacto PRD-PLD ya existía desde 2008, por la facilidad con el que el candidato presidencial de entonces admitió su derrota electoral.

El discurso antireelecionista es insostenible para los presidentes, el único que planteó su deseo de reelegirse fue Hipólito Mejía cuando dijo “ que el carguito es bueno”.

Las  dictaduras, no pueden mantenerse con libertades públicas, acotó.

Parque Litoral Sur, creado por ley 305/68 es violentado por el Grupo Vicini


 El Cinturón Verde de la ciudad de Santo Domingo depredado por el sector de la construcción en Zonas Prohibidas

 

·       El cinturón verde es una reserva ecológica para hacerlos parques urbanos, pero eso se ha ido eliminando

·       Los únicos espacios verdes, los proyectos de salud ecológica para la comunidad, solo han sido creados durante los gobiernos del fenecido presidente Joaquín Balaguer
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Es ilegal todo uso que se haga entre los 75 metros en tierra del Parque Litoral Sur
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Expone cinturón verde de Santo Domingo lo han hecho ceder territorio para darle paso al urbanismo desenfrenado
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Ayuntamiento propicia el secado de árboles para dar paso a cables soterrados de compañías telecomunicaciones

·       El sector de Gascue fue reserva de árboles centenarios, entre ellos la Caoba
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Una persona requiere en la ciudad, de 22 árboles para reponer la cantidad de oxígeno que necesita por día, según un estudio del PNUD.


Advierte es ilegal toda Instalación, Negocio o Proyecto Urbanístico en limites Parque Litoral Sur

El ingeniero forestal Eleuterio Martínez, advirtió que es ilegal todo negocio y cualquier proyecto urbanístico que se haya instalado o esté
Eleuterio Martínez
por instalarse en el Parque Litoral Sur, mientras exista la ley 305 que lo creó en 1968, como primer área protegida en la ciudad de Santo Domingo.

Indicó que se ha estado vendiendo al sector privado áreas que
legalmente le pertenece a ese parque, y en el futuro, en ese estado de ilegalidad en que se desarrolle un proyecto, en que se hagan inversiones, negocios, eso podría tener consecuencias en el devenir.

Joaquín Balaguer, y hay que decirlo, señaló Eleuterio Martínez, ordenó crear en 1968 el primer parque ecológico, el Parque Litoral Sur, que inició en Manresa, hasta La Caleta. Es una franja de 75 metros en tierra firme e incluye el área marina.

De manera que al Balaguer llevar esa medida a convertirla en ley, son ilegales todo el uso de esa franja, con instalaciones para negocios, incluyendo el helipuerto que instaló el síndico del Distrito Nacional, Roberto Salcedo, argumentó el Ambientalista y profesor universitario.

Dijo que habría que derogar en el Congreso Nacional, la ley para poderle dar el uso para negocios y proyectos privado de desarrollo urbano.
Esa franja de 75 metros es propiedad del Estado Dominicano, y no puede venderse, mientras exista una ley que lo declara parque nacional. Eleuterio Martínez, quien ha sido subsecretario de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, habló  sobre eso y otros temas en el
programa "Dejando Huellas", que produce Onorio Montás, de lunes a viernes por Radio Popular y una cadena de emisoras.

Cinturón Verde Depredado

Eleuterio Martínez uno de los impulsores del cinturón verde en la ciudad de Santo Domingo donde había bosque casi virgen, denunció que las reservas boscosas en el entorno de la capital han sido depredadas para darle paso al urbanismo.

El arquitecto Manuel Valverde Podestá, cuando estuvo en la Dirección General de Parques, intervino la ciudad de Santo Domingo en 1967 e impulsó la ley general de parques, el marco jurídico que ha regulado
el sector.
Cinturón Verde diezmados por constructoras para residenciales

Recordó que el cinturón verde en terrenos estatales incluía zonas frondosas de árboles y maleza entre la desembocadura del río Haina, Arroyo Guzmán, kilómetro 13, Arroyo Manzano, Puerta de Hierro, para lo cual en el gobierno del extinto Joaquín Balaguer se creó el Consejo Nacional de Asentamientos Urbanos, CONAU, para regular el impacto del urbanismo sobre la conservación de la zona de amortiguamiento y enfrentar la contaminación ambiental en la ciudad.

Todo ese proyecto, ha sido impactado por el urbanismo sin control, ha sido degradado, en un escenario en el que Santo Domingo, no solo está
impactado por la contaminación que originan los humanos, sino por la sobrepoblación vehicular, agregó.
Las Avenidas de los Reyes Católicos, Jacobo Majluta fueron construidas para desplazar a las personas hacia zonas del cinturón, por igual la avenida Ecológica, y Balaguer declaró de utilidad pública 150 metros a ambos lados para proteger el cinturón en la zona norte, pero ha sido ocupada por el urbanismo, propiciado por los ayuntamientos y las ocupaciones ilegales. Avenida España en la zona Este, y la Panamericana, tenía similares propósitos, dijo. El objetivo del cinturón verde era para poder organizar los parques en los alrededores de la ciudad.


Reconoció que los espacios verdes, todos fueron creados durante los gobiernos del doctor Balaguer.
Citó que existen los artículos constitucionales 96,97, que establece la salud comunitaria, al tiempo que observó: “¿ tu sabes la cantidad de vehículos que circulan en la ciudad y los que se espera que circulen?. Y no hay un árbol nuevo, se destruye el cinturón verde, todos se hacen los desentendidos, y tenemos una gran contaminación”.
Martínez expuso que en Santo Domingo, el sector “Gascue”, fue una reserva boscosa de árboles centenarios, entre ellos, la Caoba, y todo eso se ha ido depredando.

Cuestionó la sustitución de los elementos arbóreos en la ciudad, y dijo que una ciudad, tiene que ser más que edificios y calles.
Brigadas robando Caoba Criolla en la c/ Cervantes

Un estudio bien sopesado, y que tiene el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), sostiene que : “Una persona que habita en la ciudad necesita disponer de 22 árboles, para que provea todo el oxígeno que necesita por día”. Es decir, que todo habitante de la ciudad necesita 22 árboles generándole oxígeno cada día para poder conservar la salud.
Los árboles, son el mejor aliado de la salud, porque se encarga de
retirar todo el dióxido, todo el monóxido de carbono, todo el NO3, el plomo que se expandía a través de la quema de gasolina en vehículos, hasta hace poco. “Los árboles, son digámoslo así, el “sumidero” naturales donde poco a poco van retirando toda esta contaminación del ambiente. Tu necesitas 12 árboles, por cada vehículo que tu ves circulando por la calle, para garantizar la calidad mínima del ambiente en beneficio de las personas que habitan en la ciudad”.
Ahora, Ciudad Nueva y zona colonial, no tiene árboles suficientes, entonces era Gascue el único espacio, el pulmón que tiene la parte baja de la capital.
 Sin importar el gobierno que llegue, tu tienes una reserva ecológica
Eleuterio Martínez
que se llama el cinturón verde, para hacerlos parques urbanos, pero ahora no se hace, todo eso se eliminó.
Suerte que se creó un parque nacional al norte, en las zonas entre La Victoria y San Luis, el parque Humedales del Ozama.
¿Y tú sabe porqué se cuida?,  porque se cuida solo, cuando el río hace sus avenidas, desaloja a todos.

Patrimonio Colonial

La antigua ciudad de Ovando, que es hoy la zona colonial, muchos dominicanos ignoran que es un Patrimonio de la Humanidad. Primero se hizo en Puerto Rico, declarar la zona colonial como patrimonio de la humanidad. y luego en la República Dominicana.

Torre Hard Rock








viernes, abril 29, 2016

Donde digo digo...

​Por: Omar Rancier

Foto tomada de internet.

En nuestro país la norma es que no se cumplan las normas para favorecer sectores económicos y políticos. Cualquier normativa que pretenda dar iguales oportunidades a los ciudadanos, tratando de lograr ese concepto tan escurridizo como es “la calidad de vida” colisiona  siempre con los intereses de los que han tomado el neoliberalismo como patente de corso para hacer lo que les de la gana. A los que nos hemos opuesto a esta corriente nos han tachado, peyorativamente, de “facultos”, “utópicos” y hasta de “radicales “ y “ comunistas”.
Ahora y producto de los reclamos de un grupo de vecino que entienden que un proyecto de un Hotel de lujo  puede lastimar sus derechos y que denuncian que la construcción se ha iniciado sin los permisos correspondientes y  que el proyecto viola las restricciones normativas de las altura, se pone de nuevo sobre el tapete el tema de las regulaciones, planes y normativas. La práctica constructiva en el país permite que muchas veces los proyectos comiencen sin los permisos aprobados. En este caso, como en casos anteriores, el problema reside en que se quiere argumentar la pertinencia económica del proyecto y ponerla por encima de las normativas.
Por eso  resulta alarmante que una asociación empresarial declare que apoya un proyecto turístico aun si no cumple con las normativas urbanas, que en todo caso están por encima de cualquier condición turística. Es lamentable que se argumente con  la desagradable comparación entre hoteles y centros educativos , poniendo por encima al derecho a la enseñanza el comercio turístico.  Y aún peor es que se sugiere que la presencia del Presidente de la República sea un referente para violar las normativas urbanas. Si ciertamente nuestra economía actual depende en mucho del sobrevalorado “desarrollo  turismo”, el mismo no es ni será la panacea para nuestros problemas de desarrollo y   que además  trae consigo muchos males sociales y ambientales  asociados cuyo impacto en la sociedad y el ambiente dominicano  no se ha dimensionado.
Resulta curioso que justamente en el momento donde por primera vez se hacen grandes esfuerzos para dotar a nuestro país no solamente de un marco legal de planificación sino también de un Sistema de Planificación; en un momento cuando el país se prepara para participar el Foro mundial que realiza la ONU cada 20 años, Habitat III, y que plantea una nueva agenda urbana para tener ciudades sostenibles, un grupo empresarial plantee apoyar un proyecto que no cumpla las normativas, esto al margen de si se está tramitando los permisos, porque se está hablando de una cuestión de principios.
Esta misma asociación ahora reconsidera lo que dijo anteriormente en un ejemplo memorable del dicho de “ donde digo digo no digo digo si no que digo Diego” pero la verdad es que, como dicen popularmente: “se les vio el refajo”. No se puede seguir argumentando que las normativas deben cambiarse, violarse o simplemente ignorarse por qué determinado proyecto supone una inversión, rentable- of course-muy rentable, obviamente, que dará trabajo a no sé cuántas familias sin tomar en cuenta que fastidiará la vida a otro número de familias que tienen lo que se llama el “ derecho a la ciudad”.
 La ciudad supone oportunidades, entre ellas las oportunidades de negocios, pero sobre todas las cosas está ese derecho a vivir en una ciudad sostenible, ordenada, compacta y ambientalmente sensible. El derecho a los negocios de los grupos empresariales no puede darse a costillas del concepto del “buen vivir”, el sumak kawsay[1] como dicen los indios quechuas, que tienen todos y cada uno de los habitantes de la ciudad, incluyendo a los promotores e inversionistas que de seguro protestarían si en su hábitat se les quisiera imponer un uso inadecuado.
Creo que es prudente escuchar a los vecinos de este proyecto y es prudente también que el Ayuntamiento clarifique sus normativas y que una vez formuladas las cumpla. Creo todos tiene derecho a aprovechar las oportunidades que oferta la ciudad, pero respetando el derecho de los demás.
Lo que ha venido pasando en esta ciudad de Santo Domingo, como en otras ciudades dominicanas, es que se miden los proyectos con varas diferenciadas y eso no hace ciudad y si la hace es más una pesadilla de ciudad que una ciudad posible.





[1] “La satisfacción de las necesidades, la consecución de una calidad de vida y muerte digna, el amar y ser amado, el florecimiento saludable de todos y todas, en paz y armonía con la naturaleza y la prolongación indefinida de las culturas humanas. El Buen Vivir supone tener tiempo libre para la contemplación y la emancipación, y que las libertades, oportunidades, capacidades y potencialidades reales de los individuos se amplíen y florezcan de modo que permitan lograr simultáneamente aquello que la sociedad, los territorios, las diversas identidades colectivas y cada uno -visto como un ser humano universal y particular a la vez- valora como objetivo de vida deseable (tanto material como subjetivamente y sin producir ningún tipo de dominación a un otro)”. Plan Nacional para el Buen Vivir 2009 – 2013.Ecuador.